Gilberto Valadez
Aguascalientes, Ags.- La gobernadora panista Teresa Jiménez Esquivel llegó a sus primeros cien días de gobierno, afrontando un par de sucesos que generaron incertidumbre entre la población del estado.
Esto sucedió con el accidente de un pipa en el fraccionamiento México, mismo que ocasionó daños materiales y la pérdida de algunas viviendas. Así como la caída de un helicóptero que derivó en la muerte de su secretario de Seguridad Pública.
El hecho generó especulaciones, aunque la administración oficialmente lo catalogó como un accidente. En tanto, el dictamen oficial aún está por terminarse.
Triunfo cantado
Bajo el antecedente de dos victorias electorales por la presidencia municipal de Aguascalientes y un fugaz paso como diputada plurinominal en el Congreso de la Unión, la militante panista afrontó la campaña por la renovación de la gubernatura. Aunque ahora con la suma del PRI y PRD, debido a una alianza electoral signada por las dirigencias nacionales.
Jiménez Esquivel no tuvo mayores inconvenientes para ganar la elección del 5 de junio, contabilizando más del 53 por ciento de la votación y garantizó tomar el relevo del gobernador panista Martín Orozco Sandoval, con quien por cierto sostuvo diferencias públicas en temas como seguridad.
La toma de posesión de la primera gobernadora en la historia de Aguascalientes se llevó a cabo el sábado 1 de octubre, con una ceremonia oficial en el Congreso del Estado y un acto masivo en el Centro de Convenciones que congregó a los tres dirigentes nacionales del PAN, PRI y PRD, además de senadores y representantes de los institutos políticos.
Dos días después, el lunes 3, Jiménez arrancó actividades formales con el banderazo a obras de remodelación en la avenida Siglo XXI, también conocida como Tercer Anillo de Circunvalación. Para el miércoles 5, en el Auditorio Hermanos Carreón, dio el anuncio del regreso de las estancias infantiles. Una de sus promesas de campaña.
En ese lapso, también anunció la conformación de su gabinete donde además de funcionarios que ya le habían acompañado desde la presidencia municipal, también sumó representantes del PRI y del PRD, inclusive dio continuidad a personal que estaba en el gobierno de Orozco. El caso más llamativo fue el de Porfirio Sánchez, que era secretario de Seguridad Pública desde el pasado sexenio.
Sólo daños materiales
Pero antes de cumplirse el primer mes del nuevo gobierno panista, ocurrió un suceso en el fraccionamiento México, al sur de la ciudad, cuando el jueves 20 de octubre una pipa de gas intentó ganarle el paso al tren y se impactó con la unidad ferroviaria sobre una avenida donde el puente vial se encuentra cerrado. Esto causó una fuerte explosión que no derivaría en personas fallecidas, pero sí en diversas casas siniestradas.
Al día siguiente, después de haber hecho un recorrido personal sobre la zona, la mandataria daba a conocer que la empresa Transporte Torres, con sede en la ciudad de Guadalajara, se haría cargo de los daños como propietaria de la pipa.
El miércoles 26, anunciaba el comienzo de labores para rehabilitación de algunas viviendas afectadas. Aún cuando no se tenía el resultado de la denuncia correspondiente. “No podemos esperar a algún tema legal o jurídico porque también se podrían tardar. Claro que las aseguradoras y sobretodo las empresas con quien pasó el accidente se hacen responsables. Nosotros estamos trabajando”, dijo en entrevista.
Sin embargo, el cumplimiento de las empresas involucradas para afrontar daños a terceros seguía en el aire. Para inicios de diciembre siguiente, el Colegio de Ingenieros Civiles advirtió falta de anuencia de Ferromex para facilitar las maniobras en el puente.
Ya en este 2023, las autoridades municipales dieron plazo del mes de marzo para finalizar las obras en el puente vial de la zona.
Jueves negro
La mañana del 17 de noviembre, la ciudad amaneció con la noticia del desplome de un helicóptero oficial sobre un terreno baldío del municipio conurbano de Jesús María. Pronto se confirmó que el secretario de Seguridad, Porfirio Sánchez, viajaba en la unidad y había perdido la vida.
Poco después de las 9:00 horas de ese jueves, la gobernadora encabezó una conferencia de medios en Palacio Estatal para confirmar la muerte de su responsable de seguridad, además de otras cuatro personas: Víctor Manuel Valdez Sánchez, Alejandro Serafín Guerrero y Juan Humberto Rincón Martínez, todos ellos integrantes de la corporación.
En la misma conferencia, Jiménez calificó el suceso como un “accidente”, aunque aclaró que estaba abierta a las indagaciones de rigor. “Han comenzado las investigaciones pertinentes para determinar las posibles causas de éste percance, pero todo indica que se trata de un accidente. Deberemos de esperar los resultados del peritaje y diciendo siempre la verdad”, declaró.
Tras una misa en Catedral, los féretros de los cinco oficiales caídos fueron objeto de un homenaje en el segundo patio de Palacio Estatal. Allí, al emitir un mensaje, la gobernadora exclamó: “Aguascalientes se mantendrá seguro, esa es la mejor manera de honrar a quienes se nos adelantaron en el camino. Seguiremos fortaleciendo la coordinación con los tres órdenes de gobierno”.
Aunque las especulaciones siguieron, en particular por integrantes de la oposición, las pesquisas se mantienen. El fiscal Jesús Figueroa declaró el 9 de diciembre pasado que el dictamen definitivo estaría listo “en dos o tres meses más”.
La inseguridad pareció ser el tema de mayor interés en los siguientes días, incluso en giras. El sábado último, en una comunidad del municipio conurbado de San Francisco de los Romo, la gobernadora se lanzó contra grupitos que andan en la calle durante la madrugada.
“No tienen nada que hacer a esas horas”, dijo Jiménez ante un grupo de vecinos.

