Redacción
Tito Fuentes, ex guitarrista y vocalista de Molotov, compartió en sus redes sociales una imagen que revela las secuelas en su rostro tras someterse a 11 cirugías reconstructivas y un coma inducido, consecuencia de años de adicciones y descuido de su salud mental.
La fotografía difundida por el músico evidencia una herida prominente a lo largo de su nariz y mejilla, resultado de los procedimientos médicos para reparar los daños provocados por el consumo de sustancias.
“Aquí, hace aproximadamente un año, saliendo de la primera de una docena de intervenciones las cuales me encargué de arruinar de la uno a la diez”, escribió Fuentes junto a la imagen.
El músico aclaró que gran parte de las heridas no se deben únicamente a las drogas, sino también a la falta de atención a su salud emocional y psicológica: “Me llega mucho ‘Se hizo mierda la cara por drogadicción, la nariz, la voz, la garganta, la carrera…’ (no es cierto lol, o no me llega nada negativo o no me toca leerlo ja). Algo que no pude controlar y lo actué, lo que sentía, lo emocional, lo psicológico, de lo que es más fácil NO VER o NO HABLAR, cómo te sientes?, cómo estás?”, escribió.
Fuentes relató que su proceso de recuperación implicó alejarse de los escenarios y de la banda, así como iniciar terapias psicológicas. Una intervención quirúrgica que no salió como esperaba lo obligó a permanecer en coma inducido durante casi tres días, episodio que describió como un punto de inflexión en su vida: “Estuve muerto en vida dos días y medio, casi tres y, ahí, fue que algo cambió en mí, desperté y dije: bueno ya, a cuidarme”.
El músico señaló que la presión profesional y la pérdida de sus padres, sumadas al abuso de drogas, alcohol y hasta azúcar, agravaron su desgaste físico. “Bueno, así se puede llegar a ver no hablar, no cuidarse, así se ven también las heridas del corazón. Cuide su mente, cuide su corazón; cuidar el cuerpo nada más es cuestión de atención y ponerse una chinga”, agregó.
Fuentes destacó que la intención de compartir su testimonio no es buscar compasión, sino generar conciencia sobre la importancia de atender la salud mental antes de que los daños se reflejen físicamente: “La intención al hacer la publicación no tiene propósito, ninguno. Solo como mensaje de amor para mí”.
