Redacción
Aguascalientes, Ags.-El secretario de Desarrollo Rural y Agroempresarial, Isidoro Armendáriz García, señaló que, ante el complejo panorama que plantea la Ley de Aguas Nacionales, el principal obstáculo para los productores de Aguascalientes no radica únicamente en el articulado legal, sino en el “burocratismo anticuado y anacrónico” que impera en la gestión del recurso. El funcionario advirtió que los vicios administrativos y la falta de criterios modernos en las dependencias federales han generado un cuello de botella que frena la competitividad de agricultores y ganaderos por igual.
Armendáriz García explicó que, si bien la normativa impacta directamente en la regulación de los pozos de uso pecuario y ganadero, se ha logrado mantener fuera de estas restricciones el aprovechamiento de aguas de alumbramiento, bordos y aguas superficiales, lo que otorga un respiro al sector local. Sin embargo, reconoció que existe un 20% de los artículos de la ley que permanecen sujetos a una intensa discusión, debido a las afectaciones que podrían generar en la operatividad diaria de las unidades de producción.
Para contrarrestar posibles efectos negativos, el titular de la SEDRAE informó que Aguascalientes mantiene una participación activa en las mesas de trabajo junto a organizaciones de peso nacional, como la Federación Mexicana de Lechería (FEMELECHE), con el objetivo de influir en la elaboración de los reglamentos correspondientes. El secretario enfatizó que el foco de esta lucha institucional es vigilar las facultades discrecionales de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y evitar que la ley se convierta en una herramienta “draconiana” que asfixie al productor.
Finalmente, Isidoro Armendáriz reiteró que la instrucción de la gobernadora Tere Jiménez es proteger la seguridad jurídica de los productores ante cualquier intento de imposición burocrática. Subrayó que la transparencia y la eliminación de la corrupción en el manejo de las concesiones son fundamentales para que la ley sirva como un instrumento de ordenamiento y no como un impedimento para el desarrollo de un campo que hoy apuesta por la tecnología y la eficiencia hídrica.
