El Clarinetero
Aguascalientes, Ags.- Este funcionario tiene grandes aspiraciones y de ese tamaño deberían ser sus habilidades, en caso contrario va a chocar contra la pared de sus debilidades.
Es así que Enrique Garcia López, actual secretario del Ayuntamiento de esta capital, busca la candidatura a la presidencia municipal.
Legítima aspiración; sin duda.
Lo malo para él y su deseo electoral, es que a pesar de que se supone es el responsable de la política interior de la alcaldía carece de mucho oficio y sobre todo colmillo político para operar y desactivas desaguisados.
Es incapaz totalmente de prever situaciones de riesgo cómo la que debió haber evitado en el Teatro Morelos cuando en la primera semana de mayo, en lo que se supone sería una fiesta del panismo local con la visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid la ultraderechista Isabel Díaz Ayuso,.
Al no hacerlo ésta ciudad se convirtió en nota internacional debido a la protesta que le armó, una regidora de Morena quien continuamente protagoniza escenas de ese tipo, cada vez que lo desea.
Es ahí donde le falla y de fea manera el tema de la operación política que debería tener debido al cargo que ostenta.
Es sabido por sus cercanos que al llamado Quique Galo cómo se hace llamar, le falta enormidades en primer lugar, las ganas para aprender a tratar conflictos, pero sobre todo para entrarle a las llamadas agendas de riesgo. “No le gusta ensuciarse”, dicen.
Las escenas cómo la de la edil guinda en cuestión han repetido en varias ocasiones y no se le nota un ápice de poder contener siquiera este tipo de eventos.
Se conoce que ni ganas tiene de meterse en berenjenales así cómo otros asuntos más oscuros cómo por ejemplo algunos actos de corrupción en el área de Reglamentos donde se comenta entre sus integrantes que quien sigue mandando y haciendo de las suyas es Roberto Amézquita Carrillo.
Lo peor quizás no es que carezca de la habilidad para enfrentar y salir airoso en estos temas, sino que al señor Garcia simple y llanamente no le interesa.
Difícil que pueda encabezar una presidencia municipal con esas falencias. Solo habrá qué imaginar cómo le iría ante cualquier manifestación de inconformidad. Le tronarían todos los asuntos. Siendo honestos el cargo le queda muy grande. Y con ello sería muuuy complicado que hacer una trabajo digno en el escalón siguiente.
Para concluir habría qué comentar que se entiende quizás porque habría caído varios peldaños en las encuestas, pero en las verdaderas. No en las hechas a modo.
