Redacción
Sinaloa.-La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, encabezó de manera virtual una reunión de trabajo con los integrantes de su gabinete legal desde la cama de un centro médico, luego de haber dado a luz a su hija el pasado 1 de julio. A través de imágenes oficiales compartidas por el área de Comunicación Social del estado, se constató que la mandataria morenista coordinó las actividades gubernamentales y dictó instrucciones a sus secretarios mediante una videollamada, mostrándose convaleciente en una bata hospitalaria.
La tarjeta informativa emitida por el Poder Ejecutivo local especificó que Bonilla Valverde mantendrá este esquema de dirección a distancia de manera temporal en lo que restablece su estado de salud, previendo retomar las actividades presenciales en el Palacio de Gobierno y las giras municipales a la brevedad. Previo al nacimiento de su primogénita, la titular del Ejecutivo ya había anunciado públicamente su decisión de no solicitar la licencia por maternidad correspondiente, optando por dar continuidad a sus funciones gubernamentales de forma remota.
Esta determinación provocó severas críticas por parte de los legisladores de los partidos de oposición en el Congreso del Estado, quienes arremetieron contra la postura de la mandataria al calificar de inviable que Sinaloa sea gobernado bajo la modalidad de “home office”. Los diputados opositores argumentaron que la severa crisis de violencia e inseguridad que aqueja a la entidad federativa exige una presencia física y una atención de tiempo completo que no puede resolverse desde la comodidad de un hogar o un hospital.
Yeraldine Bonilla rindió protesta como gobernadora interina el pasado 5 de mayo tras desempeñarse como presidenta de la mesa directiva del Poder Legislativo y, posteriormente, como secretaria general de Gobierno, convirtiéndose en la primera mujer en la historia en asumir la conducción de Sinaloa. La funcionaria es identificada como una figura sumamente cercana y leal al mandatario con licencia Rubén Rocha Moya —señalado por el Departamento de Justicia de EE. UU. por presuntos vínculos delictivos— y se mantendrá en el cargo durante un interinato inicial de 30 días, el cual cuenta con la posibilidad legal de extenderse hasta el término del periodo constitucional fijado para el 31 de octubre de 2027.
