Redacción
Venezuela.-El saldo de fallecidos tras los catastróficos terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio se elevó a 2,954 personas, según el balance oficial presentado este sábado por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional. El funcionario detalló además que el número de heridos registró un incremento significativo, pasando de los 12,666 reportados el viernes a un total de 16,592 lesionados, en tanto que se prevén nuevas actualizaciones en las próximas horas.
A diez días de la catástrofe provocada por dos sismos de magnitudes 7.2 y 7.5, la región costera de La Guaira se mantiene como la zona más devastada. Pese a que las autoridades reconocieron que las posibilidades de hallar sobrevivientes entre las estructuras colapsadas son cada vez menores, los equipos de emergencia locales e internacionales —incluidos rescatistas panameños— continúan con la remoción de escombros ante la exigencia de las familias de no detener la búsqueda.
La crisis humanitaria ha dejado a más de 15,050 personas sin hogar, quienes pernoctan en espacios públicos a la espera de que se dictamine si sus viviendas son habitables. Para mitigar la emergencia, el gobierno venezolano coordinó con el representante de la ONU en el país, Gianluca Rampolla, la gestión de campamentos temporales. Asimismo, este sábado arribó un avión Hércules de la Fuerza Aérea Uruguaya con el primer cargamento de ayuda internacional, consistente en 15 toneladas de insumos que incluyen equipo de rescate, productos de higiene, leche en polvo y más de siete toneladas y media de material médico.
En el ámbito de la infraestructura, la ministra de Transporte, Jacqueline Faría, informó el despliegue de brigadas en La Guaira para restablecer las telecomunicaciones, reparar puentes —particularmente en el afectado sector de Caraballeda— y realizar labores de asfaltado. Por su parte, el Ministerio de Educación decretó que las clases se reanudarán el lunes 6 de julio únicamente en las regiones libres de daños, manteniendo la suspensión en las zonas de desastre e instruyendo que la gestión de riesgos sea una materia obligatoria en el plan de estudios nacional.
