Redacción
EU.-El histórico enlace matrimonial entre la cantante Taylor Swift y el jugador de fútbol americano Travis Kelce, celebrado el pasado 3 de julio en el Madison Square Garden de Nueva York, sigue dando de qué hablar tras revelarse que el actor y comediante Adam Sandler fue el encargado de dirigir la ceremonia legal y simbólica frente a cerca de mil invitados.
Aunque la elección del protagonista de Happy Gilmore desconcertó inicialmente a los asistentes debido a que no pertenece al círculo social más antiguo de la pareja, su designación responde a fuertes lazos afectivos construidos recientemente. El vínculo con Kelce, ala cerrada de los Kansas City Chiefs, se originó formalmente durante las filmaciones de la película Happy Gilmore 2, proyecto cinematográfico donde el atleta tuvo una aparición especial y en el cual ambos forjaron una estrecha amistad.
Por otro lado, la conexión entre Sandler y Taylor Swift se consolidó a través del fanatismo de las hijas del histrión, Sadie y Sunny. El comediante ha manifestado públicamente el respeto que le tiene a la intérprete por las atenciones brindadas a su familia, admitiendo incluso que su presencia le generaba cierta timidez debido a la gran admiración que sus hijas le profesan. Esta combinación de factores llevó a los ahora esposos a confiarle el rol principal del protocolo nupcial.
Durante el evento —que contó con un escenario transformado en un jardín temático alusivo a la discografía de Swift, vestuarios exclusivos de la firma Dior y números musicales de leyendas como Paul McCartney y Stevie Nicks—, Sandler ofreció un breve discurso a los novios. De acuerdo con testimonios del entrenador Andy Reid, quien figuró entre los invitados de honor al lado de celebridades como Selena Gomez, Gigi Hadid y Bradley Cooper, el actor aconsejó formalmente a la pareja “seguir besándose”, destacando que los detalles y las muestras de afecto cotidianas son el verdadero pilar para garantizar la longevidad en un matrimonio.
