EEUU desclasifica nuevos archivos de casos OVNI

Redacción

El programa de desclasificación del gobierno de los Estados Unidos ha sumado un nuevo capítulo de gran relevancia. Con la publicación de su cuarta entrega oficial, las autoridades han liberado cientos de documentos que arrojan luz sobre fenómenos aéreos no identificados incluyendo expedientes históricos con reportes provenientes de misiones emblemáticas de la NASA como Apolo 12, Apolo 17 y Géminis 7.

Según los archivos, los propios astronautas informaron durante sus travesías espaciales sobre la presencia de luces u objetos anómalos que captaron su atención. No obstante, el escrutinio técnico posterior de la mayoría de estos casos determinó explicaciones pragmáticas: los avistamientos terminaron atribuyéndose a restos de cohetes, fragmentos desprendidos de las propias naves o efectos ópticos derivados de la intensa iluminación solar en el vacío.}

El fenómeno ha provocado posturas encontradas entre los mismos astronautas que han salido de la atmósfera terrestre a lo largo de las décadas. Aunque la comunidad coincide en mantener la prudencia científica, las opiniones públicas varían notablemente:

  • Postura de investigación: Edgar Mitchell, astronauta de la era Apolo, se convirtió tras su retiro en uno de los defensores de una revisión profunda del fenómeno, argumentando que la vastedad del universo hace estadísticamente inviable descartar la existencia de otras civilizaciones. En una línea similar, Gordon Cooper sostuvo haber presenciado reportes de objetos sin identificar en su carrera, aunque nunca aportó pruebas concluyentes sobre un origen alienígena.
  • Postura escéptica y técnica: Astronautas contemporáneos como Scott Kelly han enfatizado que el entorno espacial es propicio para las ilusiones ópticas, los reflejos imprevistos y la interferencia visual provocada por la basura espacial, factores que suelen malinterpretarse con facilidad.

Pese a la expectación que genera cada desclasificación, la postura oficial de la administración estadounidense se mantiene inamovible: estos archivos no constituyen evidencia de tecnología extraterrestre.

El Departamento de Guerra enfatizó que la clasificación de “fenómeno aéreo no identificado” se emplea de forma estricta cuando los datos disponibles en el momento son insuficientes para formular una explicación lógica. El caso se mantiene abierto a nivel técnico, pero libre de confirmaciones alienígenas.

Con información de SUN