Redacción
El Gobierno de Argentina presentó una protesta formal ante el Reino Unido tras detectar la presencia y el movimiento no autorizado de un buque de la Marina británica en aguas del Atlántico Sur bajo jurisdicción del país sudamericano, según confirmaron fuentes oficiales este miércoles 15 de julio.
La Cancillería argentina detalló a través de un comunicado que la nota formal de protesta fue entregada el pasado lunes a la embajada del Reino Unido en Buenos Aires. En ella, se expresa un “más enérgico rechazo a la realización de los movimientos del buque HMS Medway, ilegalmente destacado en las Islas Malvinas”, archipiélago cuya soberanía es reclamada históricamente por la nación rioplatense.
Incursión sin notificación oficial
De acuerdo con la Cancillería, las maniobras del HMS Medway, un buque de patrulla de la Marina Real británica, implicaron el tránsito por el mar territorial argentino y no fueron notificadas debidamente de conformidad con los acuerdos y declaraciones bilaterales que se encuentran vigentes.
“El Gobierno argentino rechaza con firmeza esta incursión militar británica en espacios bajo jurisdicción argentina, que se suma a una política sostenida de actos unilaterales incompatible con las resoluciones de las Naciones Unidas y con el deber de ambas partes de abstenerse de alterar la situación mientras la disputa de soberanía permanezca pendiente de solución”, reza el documento oficial.
Buenos Aires aseveró que estos “movimientos inconsultos e ilegales” contravienen los compromisos mutuos sobre medidas de fomento de la confianza en el ámbito militar. Asimismo, apuntó que la acción viola la resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la cual insta a ambos Estados a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales en torno a las Malvinas mientras persista el diferendo territorial.
Tensión diplomática en un marco de alta carga emocional
El reclamo de soberanía argentina sobre las islas y sus espacios marítimos circundantes —que detonó un conflicto bélico en 1982— fue reafirmado con contundencia por el Ministerio de Relaciones Exteriores: “Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas”.
Aunque la queja diplomática fue entregada formalmente a inicios de la semana, su divulgación pública este miércoles coincidió con una coyuntura de alta carga emocional. Horas antes, la selección de fútbol de Argentina venció 2-1 a su similar de Inglaterra en las semifinales de la Copa del Mundo 2026.
La histórica rivalidad y la memoria de las Malvinas sobrevolaron el encuentro deportivo que la albiceleste remontó en el tiempo de compensación con anotaciones de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. Al finalizar el partido, los propios seleccionados argentinos celebraron el pase a la final desplegando sobre la cancha una pancarta con la icónica consigna: “Las Malvinas son argentinas”, un gesto que resonó de inmediato en paralelo con la ofensiva diplomática iniciada en Buenos Aires.
Con información de EFE
