Daniela Lomelí
Aguascalientes, Ags.- En los últimos 20 años, no se ha reducido la tasa específica de fecundidad adolescente (TEFA) en Aguascalientes. De hecho, en contraste con el año 2000, en 2020 aumentó ligeramente este indicador, de acuerdo con un estudio realizado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
El análisis titulado “El embarazo en la adolescencia y el acceso a educación y servicios de salud sexual y reproductiva: un estudio exploratorio”, indica que en 2020, las tasas más altas de TEFA se concentraron en los estados de Coahuila, Chiapas, Nayarit y Campeche.
Sin embargo, en los casos de Jalisco, Nuevo León, Zacatecas y Aguascalientes se observa que tienen una tasa específica de fecundidad adolescente más alta que hace 20 años.
Específicamente en nuestro estado, se muestra que la TEFA en el año 2000 era de 73.1 por cada mil mujeres de 15 a 19 años, mientras que para el 2020 incrementó a 73.8, la octava tasa más alta en México.
En ese lapso de tiempo también hubo variaciones al alza y a la baja, pero en ningún momento se logró disminuir la tasa del 2000. Por ejemplo, en el año 2005 la tasa fue de 74.8; en 2010, del 79.8 y en 2015, del 78.4.

El mismo estudio revela que en lo que respecta a la tasa de fecundidad de menores de entre 10 y 14 años durante el año 2020, presentó un valr de 1.6 nacimientos por cada mil niñas de este sector de la población en México. Los estados que concentraron las tasas más altas fue Coahuila, mientras que la Ciudad de México encontró su mínimo.
Finalmente, el estudio señala que si bien se tiene la hipótesis de que el embarazo adolescente trae como una de sus consecuencias el abandono escolar, este último factor se relaciona más con la falta de recursos económicos, y el dejar de estudiar se vuelve un factor determinante para el embarazo.
“De acuerdo con el CONEVAL, el embarazo no es el principal principal motivo del abandono escolar, sino que lo es el inicio de la vida conyugal y otros aspectos como la falta de recursos económicos, las expectativas de roles de género en el hogar y la exclusión escolar como resultado de trayectorias escolares intermitentes”.
