Redacción
Álvaro Arbeloa vivirá su primer partido como entrenador del Real Madrid este miércoles en Albacete, en el cruce correspondiente a los octavos de final de la Copa del Rey. El encuentro, a eliminación directa, marca el arranque de una nueva etapa en el banquillo blanco, en un contexto de presión tras la reciente derrota en la final de la Supercopa de España frente al Barcelona y con un escenario exigente ante un rival que buscará aprovechar su condición de local.
El técnico debutante afronta el compromiso con varias ausencias de peso. En su primera convocatoria decidió prescindir de futbolistas habituales como Aurélien Tchouaméni, Fran Carreras, Jude Bellingham y Thibaut Courtois, a pesar de las bajas que arrastra el primer equipo por lesión. La decisión ha sido interpretada como una señal de confianza en la cantera y de apuesta por un relevo generacional en una eliminatoria decisiva.
Para este compromiso, Arbeloa incluyó a varios jóvenes formados en la casa, entre ellos Joan Martínez, David Jiménez, Manuel Ángel, Palacios y Cestero, quienes ya habían trabajado con el primer equipo en sesiones recientes. El cuerpo técnico confía en que su frescura y conocimiento del modelo del club puedan compensar la falta de experiencia en un partido de alto riesgo.
El Albacete, por su parte, llega motivado tras eliminar al Celta de Vigo en la ronda anterior, en un encuentro disputado en el estadio Carlos Belmonte. Sin embargo, el conjunto dirigido por Alberto González también presenta bajas importantes. No estarán disponibles Jesús Vallejo, autor del gol decisivo en dieciseisavos y exjugador del Real Madrid, así como Higinio, Puertas y Jon García, todos fuera por lesión. Aun así, el equipo manchego buscará aprovechar el apoyo de su afición para intentar avanzar a los cuartos de final.
