Redacción
Este sábado comenzaron los homenajes a Giorgio Armani, el “rey de la moda”, cuyo cuerpo es velado durante todo el fin de semana en la sede del grupo Armani, tras su fallecimiento el jueves a los 91 años.
Desde primeras horas del día, largas filas se formaron afuera del Teatro, una antigua fábrica de chocolate Nestlé convertida en la sede del grupo italiano, donde se montó la capilla ardiente. El féretro de madera clara fue colocado en una sala adornada con coronas de rosas blancas y acompañado de libros de condolencias para los asistentes.
Donatella Versace y John Elkann, presidente de Ferrari, acudieron para despedir al legendario modisto, considerado uno de los diseñadores más influyentes del mundo.
La capilla ardiente permanecerá abierta sábado y domingo de 9:00 a 18:00 horas en el Teatro, espacio emblemático de la ciudad y lugar donde Armani exhibió sus creaciones durante décadas.
Armani, dueño de un imperio valorado en miles de millones de euros, vistió a actores de Hollywood, estrellas de la música y miembros de la realeza con diseños sobrios y elegantes que se convirtieron en su sello distintivo. En la alfombra roja vistió a figuras como Jodie Foster, Cate Blanchett y Beyoncé, además de diseñar los atuendos de bodas célebres como la de Tom Cruise y Katie Holmes.
Nacido en 1934 en Piacenza, norte de Italia, Armani estudió medicina antes de mudarse a Milán, donde inició como escaparatista en los almacenes Rinascente. En 1975 fundó su propia casa de moda, con la que revolucionó el diseño internacional.
Su vínculo con Milán fue permanente. Durante la pandemia de covid-19, en 2020, colocó un cartel en blanco y negro en una calle de la ciudad que decía: “Estoy aquí, por Milán, con los milaneses, con mi cariño”.
A lo largo de su carrera, mantuvo el control absoluto de su empresa y expandió su nombre a hoteles de lujo, cosméticos, accesorios e interiores. Armani falleció tras varios meses con problemas de salud, dejando una huella imborrable en la historia de la moda.
