Oscar Salado
Jesús María, Aguascalientes.- Un cobarde ataque contra la inocencia de una pequeña de apenas dos años de edad desató la furia de los habitantes de la comunidad de Los Vázquez.
El presunto responsable, un sexagenario identificado como Fernando “N”, fue capturado por los propios familiares de la víctima y entregado a las autoridades tras un operativo que estuvo a punto de terminar en linchamiento.
El Lobo con Piel de Oveja
Fernando “N”, de 60 años, era un rostro conocido en la zona. Vecinos relataron que el sujeto merodeaba constantemente las calles, buscando ganarse la simpatía de los menores de edad a quienes les repartía monedas y golosinas.
Fue por la tarde de este jueves que quedó al descubierto su verdadera y perversa intención. Aprovechando la vulnerabilidad de la menor, el individuo le entregó un dulce y, con engaños, la hizo entrar a una finca.
Minutos después, el llanto desgarrador de la niña alertó a sus familiares, quienes la encontraron con huellas visibles de una brutal agresión física.
Justicia Ciudadana e Intervención Policial
Al percatarse de lo ocurrido, el agresor intentó huir sigilosamente, pero fue interceptado por una turba de vecinos enardecidos que buscaban darle un escarmiento.
Una llamada desesperada al 911 movilizó a las patrullas de la Policía Municipal, cuyos agentes tuvieron que formar un cerco de seguridad para extraer al detenido y evitar que fuera linchado en el lugar.
Mientras el sexagenario era trasladado a las celdas bajo un fuerte dispositivo, paramédicos del ISSEA brindaron las primeras atenciones a la pequeña en el sitio.
Posteriormente, una oficial de la Policía Rosa se encargó de realizar el traslado de la menor y sus familiares a bordo de una patrulla oficial hacia el Instituto de Ciencias Forenses, donde médicos legistas certificaron de manera oficial las lesiones físicas para presentar las pruebas ante el Agente del Ministerio Público.
Cuentas con la Justicia
El imputado fue consignado ante el Agente del Ministerio Público en la Fiscalía General del Estado.
Actualmente, el agresor permanece bajo estricta custodia en los separos de la corporación a la espera de que se defina su situación jurídica y se inicie el proceso penal correspondiente.
