AT&T evalúa vender su negocio en México tras una década sin destronar a Telcel

Redacción

AT&T está considerando retirarse del mercado mexicano tras más de diez años de intentos fallidos por competir con Telcel, empresa del magnate Carlos Slim. De acuerdo con fuentes citadas por Bloomberg, la firma estadounidense ya trabaja con asesores para explorar la venta de su unidad en México, con la expectativa de obtener más de 2 mil millones de dólares.

Las conversaciones están en curso y no se ha tomado una decisión definitiva. Un portavoz de AT&T declinó comentar sobre el posible movimiento.

La empresa, con sede en Dallas, ingresó al mercado mexicano en 2014 con grandes expectativas, tras adquirir Iusacell a Ricardo Salinas por 2 mil 500 millones de dólares y luego Nextel México (propiedad de NII Holdings) por cerca de mil 900 millones. En total, AT&T ha invertido más de 10 mil millones de dólares en el país. Sin embargo, a pesar del despliegue de infraestructura y campañas de expansión, su participación en el mercado móvil sigue siendo limitada frente al dominio de Telcel, subsidiaria de América Móvil.

Las reformas constitucionales en telecomunicaciones, impulsadas en 2013, abrieron la puerta a nuevos competidores con la intención de reducir la concentración del sector, históricamente dominado por el grupo de Slim. No obstante, el peso de Telcel en la industria ha resultado difícil de disputar.

En 2022, la tensión entre ambas compañías escaló a nivel público, cuando América Móvil acusó a AT&T de interferir con su intención de obtener una licencia de televisión, desatando un enfrentamiento que incluyó declaraciones subidas de tono.

El año pasado, AT&T también cedió su participación en Sky México al Grupo Televisa, en otro indicio de su repliegue en el país.

Mientras reorganiza sus operaciones en México, AT&T ha enfocado sus esfuerzos en Estados Unidos, donde impulsa el despliegue de redes de fibra óptica y un modelo de servicios convergentes.

La salida de AT&T no sería un caso aislado. Telefónica, de origen español, también analiza la posibilidad de abandonar el mercado mexicano, reflejando los retos persistentes para los competidores extranjeros en un entorno aún dominado por América Móvil.