Destacó lo destinado para obra pública, ya que el primer año solo se otorgaron cinco millones de pesos, 12 el segundo y ahora, en su último año de administración, serán 22 millones de pesos. “Ayudaremos a la gente entregándoles tinacos, a los que los necesiten porque hay muchos que no pueden guardar su agua potable”, informó.
Detallando los nuevos implementos a obra pública, declaró que las prioridades son pavimentos, agua potable, banquetas y un nuevo programa de bacheo “porque no ha dejado de llover, y cada vez que llueve vuelven a salir los baches.” Aceptó que muchas de las calles están en mal estado, pero que, aunque ya sea necesario, levantar y volver a pavimentar todo es un gasto que no puede cubrir su municipio en toda la ciudad. “Este año utilizamos cerca de un millón y medio en bacheo, y el año que entra serán dos millones 200.”
Aseguró que a pesar de que viene año electoral, un periodo de muchas distracciones, que lo incluyen a él como uno de los perfiles para contender por la gobernatura del estado, dijo que su administración quiere cerrar “las obras que tenemos a medias.” También, afirmó que es prioridad fortalecer los programas que tienen desde los primeros dos años como los de cultura y educación, “con un programa de becas que ya se quede institucionalizado.”
Afirmó también que el único recorte está destinado a lo otorgado para la realización de la feria de los chicahuales. “Había destinado 7 millones de pesos, ahora quedará en solo 5.5 millones.”
Acerca de sus aspiraciones políticas, dijo que si bien tiene un compromiso con la gente de Jesús María, “al final de cuentas si nos ocupan (PAN) en otro lado hay que atender al llamado.” Aseguró ser un soldado más de su partido, “y si me necesita, pues estoy puesto.”
Sobre la aparición de Luis Armando Reynoso Femat, exgobernador del estado, quien tachó de malagradecido a Carlos Lozano, dijo que “es un panista más y merece todo mi respeto.” Además, afirmó que es un hombre “con el que trabajé mucho y lo estimo.”
