Redacción
Un fenómeno impulsado por China está reconfigurando el mapa global del automóvil: mientras su mercado interno se electrifica a pasos agigantados, el gigante asiático está exportando millones de vehículos de gasolina a una velocidad récord.
Esta tendencia, impulsada por la sobrecapacidad industrial, se ha disparado desde 2020 con tal fuerza que se prevé que los fabricantes chinos consoliden el 30% del mercado internacional al cierre de 2025. Esta estrategia está inundando regiones clave como Sudamérica, Centroamérica, África y el Sudeste Asiático, representando una competencia directa en precio y volumen para las marcas occidentales.
La gran pregunta es por qué China, líder mundial en vehículos eléctricos (EV), exporta motores de combustión. La respuesta radica en una doble capacidad de producción. Antes del auge eléctrico, el país desarrolló una capacidad para fabricar hasta 30 millones de vehículos a gasolina anualmente.
Dado que detener esta enorme infraestructura a gasolina generaría pérdidas, China encontró una solución: exportar el excedente.
En Europa, aunque con menor penetración, la expansión es evidente en países como Polonia, donde 33 marcas chinas han entrado en apenas dos años, vendiendo principalmente modelos a gasolina baratos.
Incluso la marca MG (bajo el paraguas de SAIC) ha tenido un crecimiento notable en Europa, con 243,400 coches vendidos en 2024.
México, Foco de Tensión Geopolítica
México se ha convertido en un punto estratégico y un foco de tensión. El país ya concentra el 14% de las exportaciones chinas.
Ante la presión de Washington, que teme que México se convierta en una “puerta trasera” para importar autos baratos, el país ha tenido que aumentar los aranceles a los autos chinos del 20% al 50%. Este escenario se produce mientras Donald Trump advierte que China usa a México para evadir aranceles de EE. UU.
Con información de El Imparcial.
