Redacción
El medio cultural mexicano enfrenta un luto histórico. Ediciones Era, una de las casas editoriales independientes más emblemáticas y fundamentales de la literatura en español, anunció de manera oficial el cierre definitivo de sus operaciones y el cese de sus actividades comerciales, según confirmaron fuentes del sello a La Jornada.
Fundada en 1960 por un grupo visionario integrado por Vicente Rojo —diseñador también del logotipo de esta casa editorial—, Neus Espresate, Tomás Espresate, José Azorín, Pilar Alonso y Carlos Fernández del Leal, la firma consolidó durante más de seis décadas un espacio de resistencia cultural dedicado a la novela, poesía, ensayo, crónica, ciencias sociales y literatura infantil.
Un catálogo que narró la historia del país
Con una oferta superior a los 500 títulos, el catálogo de Era albergó las voces más representativas del pensamiento crítico y las letras mexicanas, incluyendo a figuras de la talla de Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Carlos Fuentes, Octavio Paz, Juan Rulfo, José Revueltas e Inés Arredondo. En sus páginas quedó documentada la historia de la izquierda mexicana y de sus principales transformaciones sociales.
Apenas en agosto del año pasado, durante el 65 aniversario de la editorial, el escritor Martín Solares destacaba la relevancia de su acervo:
“Si quieren darse una idea de cómo ha sido la mejor literatura escrita en español en los últimos 65 años, basta con revisar los libros de poesía, ensayo y novela que Ediciones Era ha publicado a lo largo de este tiempo”.
“Un bofetón”: Poniatowska
La escritora Elena Poniatowska, en un texto publicado en el diario La Jornada, hizo hincapié en cuanto a la pérdida que esto representa para la historia de la literatura mexicana de los últimos años.
“Finalmente, es también un bofetón a la industria editorial mexicana. Era fue innovadora y política, libertaria y adelantada a su época porque publicó obras de crítica al régimen, así como antes sus directores participaron en la guerra civil española, lo cual les dio una altura moral y política incontestable como la de recibir en su imprenta a autores extraordinarios”, apuntó la también Premio Cervantes de Literatura.
El colapso financiero
En una carta dirigida a sus clientes y amigos, la directiva informó el cierre inmediato de sus cuentas con librerías y puntos de venta. La empresa explicó que la crisis derivada de la pandemia de COVID-19 trastocó irreversiblemente su modelo de subsistencia.
La red de librerías tradicionales que sostenía sus operaciones sufrió un colapso que derivó en una caída del 75% en sus ventas en comparación con los niveles previos a la emergencia sanitaria. A pesar de los esfuerzos por saldar compromisos financieros acumulados en los últimos seis años, la insuficiencia de ingresos volvió insostenible la continuidad del proyecto.
Con información de La Jornada.
