Redacción
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió una alerta sanitaria nacional tras detectar la comercialización de versiones falsificadas de dos de las bebidas alcohólicas de mayor demanda en el mercado: el tequila Don Julio 70 Añejo Cristalino y el whisky Buchanan’s De Luxe Blended Scotch Whisky (añejamiento 12 años).
La anomalía fue identificada inicialmente por la empresa fabricante, Diageo México S.A. de C.V., la cual reportó el ilícito directamente a la autoridad gubernamental. En respuesta, personal de la agencia sanitaria procedió a la inspección y posterior suspensión del establecimiento comercial donde se distribuían estas botellas apócrifas.
La Cofepris detalló las características específicas que permiten identificar las piezas falsas para evitar que los consumidores sean engañados:
Tequila Don Julio 70 (presentación de 700 ml): Las botellas adulteradas carecen por completo de número de lote impreso. Además, se detectó que el cintillo de seguridad de la tapa está adherido de forma rudimentaria con pegamento común al tapón.
Whisky Buchanan’s 12 (presentación de 750 ml): Las unidades falsificadas muestran el número de lote L5089CE00100054481. Si bien el fabricante reconoce la existencia de dicho lote, aclaró que ese cargamento original tenía como destino la venta en otro país, por lo que la etiqueta no corresponde bajo ninguna circunstancia a la aprobada para su comercialización en territorio mexicano.
La dependencia advirtió que el consumo de estos productos representa un peligro latente para la salud de la población, toda vez que se desconocen por completo las condiciones higiénicas, los procesos y los ingredientes utilizados en su fabricación.
Ante el riesgo de adulteración, la Cofepris exhortó a la ciudadanía a revisar minuciosamente las bebidas alcohólicas antes de adquirirlas, verificando los siguientes candados de seguridad:
Elementos visuales y sellos: La botella no debe presentar golpes ni ralladuras. Las etiquetas deben contar con una impresión de alta calidad, estar perfectamente alineadas y no contener faltas de ortografía. Asimismo, los precintos y sellos no deben mostrar roturas, alteraciones ni excesos de pegamento, y las tapas deben estar firmes, sin juego al girar ni registrar fugas de líquido.
Es obligatorio que el cuello de la botella o la etiqueta principal cuenten con el marbete y el código QR del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Información obligatoria: Por ley, el etiquetado debe mostrar de forma clara el nombre del producto, el país de origen, el porcentaje de graduación alcohólica, el número de lote, el nombre y domicilio fiscal del fabricante, envasador o importador, además de las leyendas precautorias sobre el consumo en exceso.
Con información de La Jornada.
Foto ilustrativa.
