Redacción
EU.-El ciudadano mexicano Jesús Rauda Ávila, de 46 años de edad, recibió una sentencia de 14 años de prisión en los Estados Unidos tras declararse culpable del delito de conspiración para importar cocaína. El procesado fue identificado por el Departamento de Justicia estadounidense como un eslabón logístico clave dentro de una red internacional de narcotráfico comandada por Marisela Flores Torruco, alias “La Dama de Hierro”, organización que es vinculada de forma extraoficial con el Cártel de Sinaloa.
Las indagatorias judiciales demostraron que entre los años 2016 y 2017, Rauda Ávila coordinó el envío de choferes, vehículos y recursos financieros desde la zona norte de México hacia el sur del territorio nacional con el fin de adquirir los cargamentos de droga. En total, el sentenciado estructuró al menos diez operaciones de compra de estupefacientes que oscilaban entre los 100 y los 400 kilogramos cada una, acumulando una participación directa en el tráfico de aproximadamente mil 900 kilogramos de cocaína proveniente de Sudamérica.
La estructura criminal compraba la mercancía ilícita en Colombia y gestionaba su traslado a través de Centroamérica y México para introducirla a la Unión Americana, teniendo como principales centros de distribución los estados de Nueva York y Texas. Durante el desarrollo de esta investigación criminal, las agencias de seguridad norteamericanas lograron el aseguramiento de dos importantes cargamentos de la organización en 2017: uno de 971 kilogramos el 21 de abril y otro de 500 kilogramos el 10 de mayo.
El enjuiciamiento de Rauda Ávila se llevó a cabo en el Distrito Este de Virginia y es el resultado de la cooperación internacional bajo los programas de la iniciativa Homeland Security Task Force (HSTF) y la Operación Take Back America. El acusado había sido capturado en la Ciudad de México en febrero de 2024 y, tras completarse los trámites correspondientes al Tratado de Extradición, la Fiscalía General de la República (FGR) lo entregó a las autoridades estadounidenses el 5 de diciembre de 2025 en las instalaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Por este mismo caso, el tribunal del Distrito Este de Virginia ya ha dictado sentencias condenatorias contra otros tres integrantes de alto perfil de la red criminal y diversos miembros de un esquema financiero de origen chino. La líder de la organización, Marisela Flores Torruco, purga una condena de 16 años y 8 meses de cárcel; en tanto que José Francisco Mendoza Gómez, alias “Yiyo”, y Qiyun Chen, operador de la red de lavado de dinero, recibieron penas individuales de 10 años de prisión.
La desarticulación de este grupo delictivo requirió la intervención de la División de Operaciones Especiales de la DEA, la cual coordinó las pesquisas operativas desde oficinas asignadas en cinco países diferentes: Colombia, Panamá, México, Guatemala y Estados Unidos. Representantes de la DEA y del Departamento de Justicia señalaron que este caso evidencia el complejo alcance de las conspiraciones globales del narcotráfico y el impacto de las redes mexicanas en la introducción de sustancias ilícitas y violencia.
