Redacción
La admiración que Ángela Aguilar siente por Joaquín Sabina volvió al centro de la conversación pública tras el estreno de “Sabina”, el nuevo sencillo de Christian Nodal, lanzado el 24 de julio sin previo aviso y en plena conmemoración del primer aniversario de bodas de la pareja.
Aunque la canción, escrita por Amanda Coronel, Johan Sotelo, José Fernando Dávila Ortiz y Omar Angulo Robles, no ha sido confirmada como una dedicatoria directa, el título y el momento de publicación han llevado a los fans a vincularla con la conocida fascinación de Ángela por el cantautor español.
“No saben el nivel de obsesión que tengo con ese hombre. Lo amo, lo adoro”, declaró la hija de Pepe Aguilar, quien en diversas entrevistas ha reconocido que Sabina ha sido una influencia fundamental en su vida. En su habitación del rancho familiar en Zacatecas, incluso dedicó una pared entera a fragmentos de sus letras. “Me encanta cómo escribe… soy una súper admiradora y hasta me consideraría un fan”, dijo en un antiguo vlog.
La emoción de la cantante por el autor de 19 días y 500 noches quedó registrada en un evento de premiación en 2021, donde Aguilar tuvo la oportunidad de cantar frente a Sabina. “Me sudaban las manos, me puse roja, no sabía actuar… fue algo muy intenso”, narró. El nerviosismo creció al saber que compartiría escenario con figuras como Rubén Blades, René de Residente y el propio Sabina. “Dije: ‘si me muero, qué padre morirme aquí’”, bromeó.
Aunque no lograron saludarse en el evento, Sabina le envió un mensaje que ella atesora: “Ángela, te acabo de ver en los premios, siento muchísimo no haber podido abrazarte porque de ese abrazo que nos merecíamos…”. Aguilar confesó que fue tal su emoción que “me desmayé”.
En entrevista reciente con Adela Micha, Ángela reiteró su devoción: “Lo amo, yo siempre le digo a mi esposo que si él hubiera sido más joven yo me hubiera casado con Joaquín Sabina”.
Entre la poesía del músico español y el amor de la intérprete mexicana, “Sabina” se convierte ahora no solo en una canción, sino en el espejo de una admiración convertida en símbolo.
