Al menos seis mil cámaras de videovigilancia apócrifas y que presuntamente operaban a favor del crimen organizado, han sido desactivadas por parte de las autoridades en una veintena de estados del país.
De acuerdo a un informe del diario El Universal, estas cámaras fueron ubicadas entre 2024 y los primeros meses del actual año en postes en la vía pública, casas particulares, comercios, además de mercados.
Tan sólo en algunos municipios de Jalisco, como los casos de Teocaltiche y Encarnación de Díaz, se ubicaron 114 cámaras de vigilancia que fueron camufladas con logotipos de servicios de telefonía o servicio de energía eléctrica, además de algunos comercios.
Incluso en el estado de Hidalgo, durante agosto pasado quedó desmantelado un centro de monitoreo clandestino.
Mientras en Sinaloa, se descubrió un centro clandestino de monitoreo en Culiacán se ha reportado el retiro de mil 530 cámaras en espacios públicos y equipamiento urbano.
Con información de El Universal.