Deuda del Tren Maya se dispara 298% en nueve meses

Redacción

El Tren Maya cerró septiembre con adeudos por 2 mil 470 millones de pesos a proveedores y empleados, casi cuatro veces más que los 620 millones reportados en enero, de acuerdo con el estado analítico de la deuda y otros pasivos de la empresa, al que tuvo acceso EL UNIVERSAL. El salto confirma que el megaproyecto opera con un gasto muy por encima de sus ingresos, advierten especialistas.

Analistas señalan que la situación replica el patrón de otras compañías estatales como Pemex y CFE: gastos crecientes, ingresos insuficientes y una dependencia estructural del presupuesto federal. El ferrocarril, administrado por la Secretaría de la Defensa Nacional en la península de Yucatán, requiere subsidios desde que arrancó operaciones en diciembre de 2023. EL UNIVERSAL buscó a Comunicación Social del Tren Maya para conocer las razones del aumento de deuda y si se pedirá más apoyo federal, pero no hubo respuesta.

Organizaciones como el Imco, Fundar y Greenpeace sostienen que el proyecto arrastra irregularidades ambientales, sobrecostos y opacidad en el manejo de recursos. Afirman que la reserva de información clave —incluidos estudios de impacto— y el desarrollo de la obra pese a suspensiones judiciales impiden evaluar la magnitud real del daño y del gasto. Miguel González, académico de la UNAM, apunta que se trata de dinero público comprometido por “una decisión política”, pese a que se sabía que el costo superaría con amplitud los 120 mil millones de pesos originalmente calculados.

El Imco estimó hace dos años que el costo total del Tren Maya rondaba los 500 mil millones de pesos, mientras la Auditoría Superior de la Federación detectó irregularidades por 3 mil millones entre 2023 y 2024. González subraya que, aun concluida la obra, “requerirá una fuerte inversión anual para mantenerse en operación”, y que admitir un mal desempeño implicaría reconocer que fue una mala decisión del expresidente Andrés Manuel López Obrador, algo que considera improbable en el actual gobierno.

Especialistas como Alfredo Nolasco añaden que los proyectos ferroviarios deben sustentarse en estudios de factibilidad económica y análisis técnicos para garantizar viabilidad, lo que —dice— no ocurrió. “Los subsidios son mucho mayores que lo que el proyecto puede generar por sí mismo y aun así ya debe dinero”, advierte, y reclama transparentar la información esencial del ferrocarril.

En mayo, el director general del Tren Maya, el general Óscar David Lozano Águila, admitió públicamente que la operación de pasajeros no es rentable y que el equilibrio solo llegará con el manejo de carga hacia 2030. La ARTF reportó que el tráfico promedio fue de 100 mil pasajeros mensuales en la primera mitad de 2025. Aun así, el gobierno celebró haber superado la meta anual de 1.2 millones de usuarios y avanza en la licitación de otros trenes de pasajeros para cumplir la promesa de ampliar la red ferroviaria.

Con información de: El Universal