Jorge Zamora
Aguascalientes, Ags.- Con el corte de una oreja el más joven de la dinastía de los “Sánchez” Diego fue el triunfador de la séptima corrida del serial taurina de la Feria Nacional de San Marcos, la Monumental registró un poco más de media entrada, además partieron plaza el rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza y Octavio García “El Payo”.
Para los toreros de pie se lidiaron astados de la ganadería de San Isidro que en términos generales fueron bravos y se dejaron meter mano, destacando el tercero y quinto de la tarde, para el rejoneador se lidiaron dos ejemplares de la dehesa de Fernando de la Mora quienes fueron descastados.
El que abrió plaza fue “Luna Nueva”, herrado a fuego en los costillares con el No. 1 y dando un peso de 504 kilos de la ganadería de Fernando de La Mora, el torero de Estella, Navarra, dejo de nueva cuenta un grato sabor de boca a la afición de Aguascalientes, al montar de manera magistral sus jacas y lidiar al astado cosido materialmente en las grupas de sus caballos. Lamentablemente en el rejón de muerte lo dejó trasero y tendido para recibir palmas del respetable.
En el segundo de su lote de nombre de nombre “Arlequín” No. 16 con 532 kilos de peso, el centauro español Pablo Hermoso de Mendoza dejo en clara porque es considerado uno de los mejores rejoneadores del mundo, se hizo llegar muy de cerca al toro, exponiendo mucho. En el primer tercio colocó bien los rejones de castigo para posteriormente colocar banderillas y la rosa, luciendo su dominio de las riendas de sus caballos. A la hora de la verdad deja el rejón de muerte caído y utiliza el descabello para recibir silencio.
Por su parte el torero queretano Octavio García “El Payo”, en su primero “Agua Clara” No. 14 con 494 kilos de peso, el diestro se dio gusto lanceando a la “Verónica” para rematar con una “Media”, inició su faena con la muleta doblándose con el toro corriendo bien la mano por ajustados “Derechazos” y “Naturales. El toro es noble pero débil, le falta transmisión a los tendidos. Al entrar a matar deja una estocada trasera y tendida para recibir palmas.
Posteriormente se enfrentó a “Tierra Buena”, No. 37 con 490 kilos en los lomos, con quien el torero bordó el toreo realizando una faena vibrante que calo hondo en el público. Lamentablemente pincho en tres ocasiones para recibir palmas y dar una merecida vuelta al ruedo, mientras que el toro recibió palmas en el arrastre.
El más noble del cartel con tan solo un año de tomar la alternativa se enfrentó a “Cielo Claro” No. 26 con 491 kilos de peso, en su faena demostró que en el existe un torero digno con ganas de destacar en esta difícil profesión de matador de toros, se metió en los pitones de su astado lidiándolo bien en “Derechazos” y “Naturales”. Estocada hasta la empuñadura para que aparecieran los pañuelos blancos y el Juez de Plaza, Ignacio Rivera Río le otorgara una oreja.
En el que cerró plaza de nombre “Gente Buena” No. 59 con 505 kilos de peso, Diego Emilio estuvo voluntarioso, sacándole los pocos pases que tenía este astado que fue el más complicado de la tarde, se jugo el físico el grado de que el toro de dio un derrote rompiéndole el punto de la taleguilla sin consecuencias. Al entrar a matar deja una estocada completa caída para recibir palmas.

