Gilberto Valadez
Aguascalientes, Ags.- El diputado panista Raymundo Durón Galván, presidente de la comisión de Recursos Hidráulicos en el Congreso del Estado, puso en duda que pueda terminarse el contrato de la alcaldía de Aguascalientes con la Concesionaria de AguaS CAASA, mismo que oficialmente concluye en el año 2023.
Lo anterior, después que hace una semana la alcaldesa de Aguascalientes, la también panista Teresa Jiménez, reiteró su postura de analizar el retiro de la empresa privada al señalar que no ha cumplido con la población de la capital.
“Analizar bien las cosas y que la ciudadanía sea la beneficiada. En este caso, si se va Caasa de dónde saldrá el dinero o de dónde lo va a sacar la alcaldesa para la indemnización. Si dejará de hacer obra pública o habrá programas en riesgo”, manifestó Durón Galván.
El legislador panista consideró la posibilidad de sostener reuniones con la propia alcaldesa y con el comité que analiza la continuidad de Caasa. Aunque coincidió con Jiménez en torno al deficiente trabajo de la empresa, dejando sin agua a colonias populares.
“Toda la zona oriente seguido tienen quejas. El caso de la colonia Palomino Dena ya casi es de planta”, ironizó.
– ¿Sería necesario que llegase otra empresa o remunicipalizar el servicio?
– Tenemos que estudiarlo bien: con la alcaldesa, con el comité y nosotros trabajarlo bien, para que sea lo que más le convenga a la ciudadanía.
Las cifras en torno a la indemnización económica a Caasa han variado con los años. En noviembre de 2016 la administración municipal del panista Antonio Martín del Campo calculó que rondaría en los 800 millones de pesos.
El servicio de agua en el municipio de Aguascalientes fue concesionado en 1993 a Caasa, que tendría contrato al menos por cinco años más.
