Redacción
EU.-El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha comenzado a realizar labores de planificación y debida diligencia encaminadas a emitir un nuevo billete de 250 dólares que llevará el rostro del presidente Donald Trump. Según confirmó una portavoz de la dependencia a The Associated Press, la Oficina de Grabado e Impresión (BEP) actúa de manera proactiva ante el avance de una propuesta de ley en el Congreso, la cual busca conmemorar el 250 aniversario de la fundación del país mediante esta nueva denominación de curso legal.
La iniciativa legislativa fue impulsada por el representante republicano Joe Wilson (Carolina del Sur) y plantea un tributo al mandatario en el marco de las celebraciones por la Declaración de Independencia. Para concretarse, el proyecto de ley contempla añadir una excepción específica a la normativa federal vigente —la cual prohíbe estrictamente que personas vivas aparezcan en las monedas y valores de la nación—, estipulando la frase: “Excepto si la persona es o ha sido el presidente de Estados Unidos”. De aprobarse y promulgarse, significaría un reconocimiento inédito para un líder en funciones y se sumaría a los esfuerzos de Trump por posicionar su marca personal tras su regreso a la Casa Blanca en 2025.
Los movimientos internos en el Tesoro salieron a la luz tras una investigación de The Washington Post, que reveló que el tesorero nacional designado por el gobierno, Brandon Beach, presionó a la oficina de grabado desde el otoño pasado para acelerar el proceso de diseño. El reporte periodístico detalla que la anterior directora de la BEP, Patricia Solimene, se opuso a las presiones de Beach y de su asesor principal, Mike Brown, argumentando la complejidad de los procedimientos legales requeridos. Tras su resistencia, Solimene fue reasignada de su cargo contra su voluntad, permitiendo que Brown asumiera el liderazgo de facto del organismo. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, validó públicamente la existencia del proyecto este jueves al mostrar un boceto del billete durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
El diseño del papel moneda fue confeccionado por el artista británico Iain Alexander, quien afirmó haber dialogado directamente con el presidente sobre el boceto. La propuesta gráfica incorpora el logotipo del 250 aniversario, la firma de Trump como un elemento diferenciador respecto a otras denominaciones, y un retrato idéntico al que el gobierno ha colocado en pancartas dentro de diversos edificios federales, como el Departamento de Justicia. Cabe destacar que la legislación general estipula que la moneda estadounidense debe incluir la inscripción “In God We Trust” en la ubicación que el secretario considere idónea, y que el nombre del personaje ilustrado debe figurar debajo de su efigie.
Esta medida no es la única acción de su tipo gestionada por la actual administración. Beach y Bessent ya agilizaron previamente la aprobación de una moneda conmemorativa por los 250 años del país que también cuenta con el rostro del mandatario, amparándose en que este tipo de piezas especiales no quedan sujetas a las restricciones de la moneda corriente. Como antecedente histórico, el Tesoro recordó que el presidente Calvin Coolidge apareció en una moneda conmemorativa de medio dólar en 1926 con motivo del 150 aniversario nacional.
La inclusión de la imagen presidencial en el dinero circulante coincide con otras polémicas medidas de personalismo institucionalizadas por el gobierno. Entre ellas destaca la designación de nuevos miembros en la junta directiva del Kennedy Center, quienes agregaron el nombre de Trump al recinto nacional de artes escénicas. Dicha modificación en el complejo cultural se encuentra actualmente impugnada ante los tribunales federales, debido a que el Congreso de Estados Unidos lo instituyó originalmente y por ley como el memorial oficial en honor al fallecido exmandatario John F. Kennedy.
Foto: AP / Jacquelyn Martin
