Redacción
Washington.- En una comparecencia marcada por la confrontación política, el doctor Anthony Fauci, exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), se negó a responder a las preguntas de los senadores durante una audiencia celebrada este miércoles en el Capitolio.
La sesión tenía como objetivo examinar los orígenes del COVID-19 y el manejo de la pandemia por parte de la administración del presidente Joe Biden.
En una decisión de alto impacto, el inmunólogo anunció que invocaría su derecho constitucional bajo la Quinta Enmienda a no testificar. Fauci justificó su postura argumentando la necesidad de protegerse ante la posibilidad de que la bancada republicana intentara utilizar sus declaraciones para entablar un proceso por perjurio en su contra.
Una audiencia dividida y sin nuevos hallazgos
La sorpresiva determinación del exfuncionario reconfiguró el desarrollo de la reunión, impidiendo que el Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado obtuviera nuevas revelaciones o datos inéditos sobre la génesis del SARS-CoV-2 o la respuesta gubernamental a la crisis sanitaria.
No obstante, el silencio de Fauci abrió la puerta a una intensa batalla retórica. Sin el testimonio directo del médico, los legisladores de ambos partidos aprovecharon el tiempo asignado para articular narrativas contrapuestas sobre la gestión de la pandemia y el legado del propio especialista.
Duras críticas de la bancada republicana
Los senadores republicanos enfocaron sus intervenciones en cuestionar severamente las directrices dictadas por Fauci durante su etapa al frente del NIAID, señalándolo por haber respaldado medidas que calificaron de perjudiciales, como los confinamientos prolongados.
Asimismo, los legisladores conservadores acusaron al exdirector de falta de transparencia respecto a las hipótesis sobre los orígenes del coronavirus, consolidando un ambiente altamente partidista en el recinto legislativo.
Con información de Telemundo
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