Redacción
Un grupo bipartidista de senadores estadounidenses presentó la “Ley para Detener el Fomento a la Violencia de los Cárteles”. La iniciativa busca elevar el robo de combustible en México —popularmente conocido como “huachicol”— a una prioridad de seguridad nacional y defensa para los Estados Unidos.
Impulsada tanto por el republicano John Cornyn como la demócrata Jacky Rosen, la propuesta legislativa pretende obligar al Pentágono a monitorear y reportar activamente esta actividad, la cual se ha consolidado como uno de los motores económicos más robustos para los grupos delictivos transnacionales.
De acuerdo a Reforma, para los promotores de la ley, el robo de hidrocarburos ha dejado de ser un delito de orden local para transformarse en una herramienta clave de financiamiento para el narcotráfico y la trata de personas.
“Los cárteles están desarrollando métodos cada vez más sofisticados para contrabandear hidrocarburos, venderlos en el mercado negro y usar esas ganancias para expandir sus operaciones ilegales a ambos lados de la frontera”, advirtió el senador Cornyn.
Por su parte, la senadora Rosen destacó que el “huachicol” es hoy la fuente de ingresos ajena al tráfico de drogas más relevante para estas organizaciones. Según la legisladora, estos recursos permiten a los cárteles mantener una infraestructura violenta que impacta directamente en la estabilidad de la región y la seguridad estadounidense.
De recibir luz verde en el Capitolio, la legislación impondría al Departamento de Defensa la obligación de entregar informes detallados que incluyan:
Con esta ofensiva legislativa, el Congreso de Estados Unidos busca cerrar el cerco sobre la logística de los cárteles mexicanos, tratando la seguridad energética como un pilar fundamental en la lucha contra el crimen organizado.
Con información de Reforma y El Universal.
