Redacción
El Gobierno de Estados Unidos endureció esta semana las reglas para la obtención de visas de no inmigrante, al ordenar que las entrevistas consulares sólo puedan realizarse en el país de residencia del solicitante y que éste acredite formalmente vivir allí. La medida, impulsada por el Departamento de Estado bajo la gestión de Marco Rubio, aplica a turistas, estudiantes, viajeros de negocios y trabajadores temporales.
Con este ajuste, miles de solicitantes que antes buscaban turnos en embajadas de terceros países se verán obligados a gestionar sus trámites en sus lugares de residencia. El cambio se suma a que las tarifas de solicitud no son reembolsables ni transferibles en caso de rechazo, lo que, según especialistas, eleva el costo y riesgo del procedimiento.
La nueva política llega en paralelo a otras cargas económicas. A partir del 30 de septiembre, el permiso electrónico de viaje (ESTA) para europeos pasará de 21 a 40 dólares, mientras que en Europa el aún inoperante sistema equivalente ya incrementó su precio de 7 a 20 euros. Además, se prevé que entre en vigor una tarifa de “integridad de visas” de 250 dólares.
En contraste con la ESTA, los analistas señalan que el verdadero obstáculo son los controles fronterizos más estrictos promovidos por la administración de Donald Trump, que incluso aumentó las tarifas de ingreso a parques nacionales para visitantes no residentes.
El sector turístico estadounidense ha levantado la voz, al advertir que estas medidas coinciden con un clima de hostilidad hacia algunos países como Canadá o Suiza, lo que podría frenar la derrama que traerían las Olimpiadas y el Mundial de Futbol. Lodging Analytics estima para 2025 una baja de 0.7 por ciento en los ingresos por habitación disponible, derivada de una caída de 1.6 por ciento en la ocupación.
Frente al panorama, destinos como Las Vegas buscan alternativas para atraer viajeros. La Autoridad de Convenciones y Visitantes de la ciudad (LVCVA) encabeza una misión en Vancouver junto con aerolíneas como Westjet y Air Canada, además de impulsar promociones como el paquete de escapada de 300 dólares de Caesars Entertainment.
