Redacción
En una medida que promete sacudir el comercio internacional, el representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, adelantó este martes que la administración estadounidense anunciará en los próximos días la imposición de nuevos aranceles dirigidos a cerca de 60 países.
La decisión es el resultado directo de una serie de investigaciones sobre prácticas comerciales restrictivas, centradas primordialmente en la erradicación del trabajo forzoso, cuyos hallazgos definitivos se harán públicos en el transcurso de esta misma semana.
Estos nuevos aranceles están diseñados para reemplazar los impuestos aduaneros temporales del 10% que habían sido instaurados previamente por el presidente Donald Trump. La reestructuración de estas tarifas surge como respuesta obligada luego de que la Corte Suprema invalidara los recargos aduaneros establecidos durante el año pasado.
Según explicó Greer, la entrada en vigor de este nuevo esquema tributario no solo busca ajustar el marco legal tras el dictamen del máximo tribunal, sino también blindar y reforzar la aplicación de las leyes estadounidenses que prohíben de manera categórica la importación y comercialización de mercancías fabricadas bajo condiciones de explotación laboral.
El anuncio de la USTR se alinea con la firme postura en materia de comercio exterior que ha caracterizado a la actual administración. A través de estas acciones, la Casa Blanca consolida una estrategia que condiciona de forma directa el acceso al codiciado mercado estadounidense al cumplimiento estricto de estándares laborales internacionales y a la protección de los derechos de los trabajadores.
Con información de Excélsior.
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