Redacción
Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez han dado el paso definitivo en su relación al contraer matrimonio en una ceremonia sumamente íntima. Alejados de los grandes reflectores y eventos multitudinarios, la pareja celebró su boda en la sala de su residencia en Portugal, acompañados exclusivamente por sus cinco hijos.
A pesar de la sobriedad del espacio elegido, el estilismo de la novia destacó por su opulencia. Si bien toda la familia lució atuendos firmados por Gucci, fueron las piezas de Alta Joyería de la firma Chopard portadas por la empresaria —que superaron en conjunto los 250 quilates de diamantes— las que captaron la atención internacional.
Una joya de 50 millones de dólares con sello de alta costura
La pieza central del atuendo nupcial fue el emblemático collar Garden of Kalahari, cuyo diseño integra un diamante principal de 50 quilates con pureza D, rodeado de gemas que suman más de 146 quilates. Este conjunto proviene del célebre Diamante del Kalahari, una piedra original de 342 quilates que fue dividida en 23 diamantes individuales tras un proceso de tallado que tomó un año entero.
El diseño guarda una conexión directa con la cultura pop global: la cantante Beyoncé lució previamente este mismo collar durante la Gala del Met, aunque sin las tres piezas desmontables que lo complementan. Para la boda, Rodríguez utilizó dos de esas piezas como aretes: un diamante en forma de pera de 25 quilates y otro en forma de corazón de 26 quilates. De acuerdo con datos publicados por Page Six, el valor estimado del collar junto a sus componentes alcanza los 50 millones de dólares.
El deslumbrante repertorio de la novia se completó con:
Anillo de compromiso: Valuado por expertos en aproximadamente 5 millones de dólares.
Pulsera de Alta Joyería: Con dos diamantes talla esmeralda de 21 y 14.7 quilates, enmarcados por otros 13.1 quilates en diamantes.
Anillos complementarios: Un anillo con un diamante talla cojín de 20 quilates (más 6.9 quilates en piedras adicionales) de la línea Garden of Kalahari, y otra pieza con diamantes talla pera y marquesa que sumaron 5.7 quilates.
Intimidad por elección y futuros festejos
En entrevista para la revista Vogue, la modelo detalló las razones emocionales tras la decisión de celebrar el enlace en el centro neurálgico de su vida familiar.
“Hemos decidido hacerlo en la sala de nuestra casa, donde desayunamos, almorzamos y cenamos, y donde vivimos la realidad de nuestras vidas. Dentro de 30 años quiero que mis hijos piensen: ‘Algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres’”, declaró Rodríguez a la publicación.
La empresaria reflexionó sobre el valor de la privacidad en su estilo de vida cotidiano: “Quiero algo íntimo, con mi pareja y nuestros hijos, en casa. Porque castillos, casas, islas, caballos, coches: todo eso lo tenemos al alcance de la mano todos los días. Pero algo íntimo… eso es más inusual para nosotros”.
Finalmente, Rodríguez adelantó que la pareja planea organizar una celebración posterior de mayor escala, donde anticipó que el vestuario y la ambientación podrían ser aún más deslumbrantes.
Con información de Quien
Foto: Instagram.
