Ex presidente de España acusado de racismo contra futbolistas de Francia

Redacción

A menos de 24 horas de que las selecciones de España y Francia se midan en la semifinal del Mundial de Fútbol 2026, una columna de opinión escrita por el expresidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha desatado un auténtico conflicto político internacional. En el texto, Rajoy afirmó que el combinado galo “juega a un gran nivel” pero “sin franceses”, una declaración que ha recibido un rechazo unánime en el país vecino y ha provocado acusaciones cruzadas de racismo en el espectro político europeo.

La polémica escala en un contexto deportivo de alta tensión y en medio de un debate profundo sobre la identidad. Cabe destacar que 23 de los 26 futbolistas de la convocatoria francesa nacieron en territorio galo, un fenómeno de diversidad que también se vive en España con figuras como Lamine Yamal o Nico Williams, ciudadanos de pleno derecho nacidos en el país de familias de origen africano.

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La reacción en París ha sido fulminante. La gravedad de las palabras del exlíder del Partido Popular (PP) ha sido tal que incluso el partido ultraderechista Reagrupamiento Nacional, liderado por Marine Le Pen, se sumó a las condenas. “El señor Rajoy es un racista. Es lamentable”, sentenció Julien Odoul, portavoz de la formación radical.

Por su parte, el Ejecutivo francés liderado por Emmanuel Macron salió en tromba: Jean-Noël Barrot sentenció de forma tajante desde Bruselas que “Francia no tiene color de piel” y añadió que “cualquier afirmación en sentido contrario es una estupidez, racismo o una combinación de ambas cosas”.

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En España, el Gobierno de Pedro Sánchez arremetió con dureza contra el expresidente, exigiéndole una rectificación inmediata y solicitando formalmente al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, que desautorice políticamente a Rajoy.

La ministra de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz, reprochó al exmandatario haber provocado un “pequeño conflicto internacional” con reflexiones que tildó de “racistas y xenófobas”. A su vez, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, calificó el episodio de “bochorno y vergüenza para España”. José Manuel Albares, titular de Exteriores, acusó además al PP de intentar “incendiar, boicotear y torpedear” los lazos estratégicos con países amigos como Francia, Marruecos o México.

Pese al clamor institucional, el PP ha optado por blindar a Rajoy. Su portavoz, Borja Sémper, evitó cualquier atisbo de crítica y justificó la columna asegurando que se trataba de un texto “sarcástico” y escrito “sin mala intención”.

Con información de El País