Redacción
Además de reunir a miles de lectores, autores y editores de todo el mundo, la edición 39 de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara se perfila nuevamente como un motor económico para la ciudad.
Durante sus diez días de actividades, del 29 de noviembre al 7 de diciembre, la feria dejará una derrama cercana a los 1,200 millones de pesos, estimó el director de la Oficina de Visitantes y Convenciones (OFVC), Gustavo Staufert.
“Solo en términos hoteleros, la feria produce entre 25,000 y 27,000 cuartos-noche, lo que representa una ocupación de entre el 90 y el 100% de los hoteles de Guadalajara”, explicó Staufert Buclon. El área metropolitana cuenta con 35,000 habitaciones, por lo que prácticamente opera a su máxima capacidad durante la FIL, uno de los eventos con mayor impacto turístico del país.
El director de la OFVC destacó que este flujo de visitantes consolida a Guadalajara como una capital cultural y de negocios. Señaló que la ciudad gana credibilidad al organizar cada año “la segunda feria literaria más importante del mundo”, un evento que, afirmó, funciona como un campo de entrenamiento para la industria de reuniones gracias a su impacto mediático y económico.
En paralelo, la Oficina de Visitantes y Conventions impulsa proyectos que buscan ampliar la experiencia de los asistentes. Uno de ellos es el programa “Antiturista”, que propone rutas por mercados, cantinas tradicionales, barrios históricos y espacios menos explorados del destino.
“Queremos que quienes visitan la FIL conozcan tanto los grandes restaurantes como Alcalde, Xokol o Pa’l Real, como las quesadillas de Santa Tere o los taquitos de Los Arcos. Guadalajara es un mosaico democrático, tiene espacio para todos los gustos y bolsillos”, señaló Staufert.
Para el funcionario, la ciudad ofrece una experiencia que se disfruta a pie: “Guadalajara es una ciudad que hay que caminar y disfrutar desde Tlaquepaque hasta Tonalá, desde los sabores de Santa Tere hasta los espacios modernos de Andares; tiene todo lo que puede ofrecer un destino turístico y cultural”.
