Filtros en redes dificultan la localización de desaparecida

Redacción

Ciudad de México.-La localización con vida de Grecia Guadalupe Orantes Mendoza, una mujer de 30 años que había sido reportada como desaparecida en el estado de Chiapas, dejó al descubierto una problemática creciente para las autoridades mexicanas: el uso de fotografías con excesiva edición digital en las fichas de emergencia, un factor que frena de forma crítica el trabajo de rastreo e identificación en campo.

La joven desapareció la noche del 12 de abril en el municipio de Ocozocoautla de Espinosa, lo que obligó a las autoridades de la fiscalía estatal a activar de inmediato el Protocolo Alba. Para elaborar los carteles de difusión que se distribuyeron de manera física y virtual, los investigadores recurrieron a los retratos disponibles en los perfiles de redes sociales de la víctima, cumpliendo con los lineamientos estándar para obtener pistas rápidas de la ciudadanía.

Sin embargo, la efectividad de la campaña de comunicación se vio severamente mermada cuando personas cercanas a la mujer advirtieron que el material visual no correspondía a sus rasgos reales. La profunda alteración de las imágenes impidió que los voluntarios y ciudadanos en espacios públicos pudieran reconocerla, desatando una discusión en plataformas digitales donde se cuestionó la utilidad de difundir herramientas de búsqueda con alteraciones estéticas.

Al respecto, el consultor de seguridad David Saucedo advirtió que esta situación se ha convertido en un obstáculo recurrente para las fuerzas del orden en todo el territorio nacional. El especialista expuso que la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas ha detectado fallas constantes en el Protocolo Alba debido a que las familias aportan archivos digitales modificados mediante filtros de aplicaciones o herramientas de inteligencia artificial que distorsionan las facciones fundamentales.

A pesar de las complicaciones de identificación, Orantes Mendoza fue localizada finalmente en un tramo carretero que comunica las localidades de Ocozocoautla y Jiquipilas. La mujer fue puesta bajo el resguardo de las autoridades correspondientes para garantizar su integridad física y psicológica, mientras que la policía estatal mantiene los detalles y causas del incidente bajo estricta reserva para no entorpecer las indagatorias en curso.