Redacción
Washington.- De manera abrupta, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos canceló más de 12.000 millones de dólares en subvenciones federales a los estados que se estaban utilizando para el seguimiento de enfermedades infecciosas, servicios de salud mental, tratamiento de adicciones y otros problemas de salud urgentes.
Durante la semana anterior, los departamentos de salud estatales empezaron a recibir avisos de que los fondos, que se asignaron durante la pandemia de COVID-19, serían cancelados con efecto inmediato.
Por ejemplo, en Lubbock, Texas, los funcionarios de salud pública han recibido órdenes de interrumpir los trabajos financiados con tres subvenciones que ayudaron a financiar la respuesta al creciente brote de sarampión. Asimismo, algunos departamentos de salud estatales contemplan despido de epidemiólogos y científicos especializados en datos.
Las subvenciones suprimidas incluyen unos 11.400 millones de dólares de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), así como alrededor de 1000 millones de dólares de la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias, conocida como SAMHSA, por su sigla en inglés.
Con información de The New York Times.