Redacción
Chilpancingo.- La violencia y la intimidación del crimen organizado en Guerrero han alcanzado un nuevo nivel: el sacerdote José Filiberto Velázquez Florencio, presidente del Centro de Derechos de las Víctimas Minerva Bello, se ha visto forzado a cambiar su lugar de residencia tras recibir amenazas de muerte directas de grupos criminales.
De acuerdo a Excélsior, la Diócesis Chilpancingo-Chilapa confirmó el desplazamiento del párroco y el alto riesgo que enfrentan los religiosos involucrados en la pacificación y el acompañamiento a las víctimas.
“El padre Filiberto, como otros sacerdotes, se ha involucrado mucho en la búsqueda de la reconciliación entre grupos y en el acompañamiento de quienes no tienen voz, y eso tiene consecuencias, ya que existen amenazas directas e incluso, aun con escoltas, el riesgo sigue siendo alto,” se informó.
Las amenazas que obligaron al Padre Filiberto a buscar refugio provienen del grupo criminal Los Ardillos, que opera en la zona Centro del Estado. Este hecho trae a la memoria el asesinato de otro sacerdote, el padre Bertoldo Pantaleón Estrada, ocurrido en octubre de 2025 en el municipio de Zumpango.
El propio Padre Filiberto Velázquez, conocido como Padre Filo, ya había sufrido un atentado directo el 10 de octubre de 2023. En aquella ocasión, su vehículo fue atacado a balazos a altas horas de la noche mientras salía de una reunión en la Normal Rural de Ayotzinapa. Tuvo que abandonar el coche y regresar corriendo al plantel para salvar su vida.
Con información de Excélsior.
