Hábitos que los dañan y sanan los ojos

Redacción

Ciudad de México.-Cuidar de tus ojos no se limita a ir al oftalmólogo una vez al año o a usar gafas cuando lo necesitas. Al igual que cepillas tus dientes cada día, los ojos también requieren atención diaria para mantenerse sanos y funcionales a lo largo de la vida.

Existen hábitos sencillos pero poderosos que pueden ayudarte a mejorar tu visión de forma natural: desde cuidar tu postura y alimentación hasta aprender a relacionarte mejor con la luz. Y lo mejor es que están al alcance de todos.

Las cifras actuales sobre salud visual son alarmantes. En su Primer Informe Mundial sobre la Visión (2019), la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que uno de cada tres habitantes del planeta tiene problemas de visión, a pesar de que el 80% son prevenibles o reversibles.

Tras la pandemia del 2020, con el confinamiento y el incremento del estrés físico y emocional, los casos de problemas visuales aumentaron considerablemente. Las previsiones se agravaron: se estima que en 2030 la mitad de la población mundial tendrá dificultades visuales, y para 2050, prácticamente toda la humanidad… a menos que cambiemos nuestros hábitos.

Los hábitos pueden hacer una gran diferencia ante estas predicciones

Pero si tenemos buenos hábitos podemos transformar estas predicciones individualmente y colectivamente. Estas aceleraciones de problemas de visión no pueden ser atribuidas a la genética, la genética va mucho más despacio, estos saltos tan drásticos de personas con problemas de visión se debe literalmente a nuestros hábitos, de cómo usamos los ojos y de qué hacemos en el día a día.

“Esto se puede aprender y se puede cultivar, los coaches visuales enseñan a la gente qué hacer para cuidar de sus ojos, para poder ver bien para toda la vida. Eso de que con la edad la vista se deteriora es falso, todo depende de lo que hagas. Sólo es estadísticamente frecuente porque la gente no cuida de sus ojos”, explica Ainhoa de Federico, profesora universitaria, autora bestseller y creadora del método Volver a Ver Claro,

Hábitos que influyen en que la vista empeore

Los malos hábitos que influyen en que la vista empeore son: las pantallas, el sedentarismo, no moverse, no salir a la calle, no mirar de lejos, que no te dé el sol, y el estrés. Es por ello que Ainhoa de Federico, comparte la siguiente información:

El estrés: Las tensiones emocionales impactan en la vista, las investigaciones que hemos realizado demuestran que en el 88% de los casos, al menos, hay una raíz emocional a la decaída de la visión, hay una correlación entre el momento en que la vista comienza a decaer y un momento de decadencia emocional.

El uso de pantallas de forma incorrecta: Cuando estamos frente a las pantallas hay muchas cosas que hacemos mal, se nos olvida parpadear, estamos mal sentados, se nos olvida respirar, estamos en apnea la mitad del tiempo, todo esto acelera los problemas de la vista. No es solo la luz azul de la pantalla o estar mirando a la misma distancia todo el rato, que también afecta, pero hay todo un combo de cosas alrededor.

Usar gafas todo el tiempo: Hay que procurar no usar las gafas constantemente porque cuando usamos gafas de cualquier tipo los ojos se vuelven dependientes y se aceleran los problemas de visión, de acuerdo con una investigación realizada por Antonio Medina (MIT). Hay momentos en los que puede ser útil o indispensable el uso de gafas, como al conducir o para hacer un trabajo preciso, pero cuando termines esa tarea para la que son indispensables, quítate los anteojos.

También se pueden usar gafas estenopeicas, que son aquellas que tienen una serie de perforaciones del tamaño de un agujero de alfiler que rellenan una lámina opaca de plástico en lugar de cada lente. Se pueden utilizar para leer, para ir al teatro, para ver la tele, para estar en la computadora, para ir al cine, ayudan a crear y mantener buenos hábitos de mirar. Mientras que las gafas de cristal te vuelven los ojos cada vez más dependientes, por eso hay que usarlas lo menos que sea lo más razonablemente posible.

Cuando se necesitan gafas para leer y para ver de lejos, aunque sea más engorroso es preferible cambiar las gafas que tener todo el tiempo las mismas gafas multifocales, porque eso afecta a la postura. También hay que tener la disposición de poder desapegarse de las gafas.

Si te interesa conocer ejercicios que te ayuden a dejar de utilizar todo el tiempo lentes, Ainhoa de Federico cuenta con un curso gratuito, donde podrás encontrar excelentes herramientas para empezar a mejorar tu visión de forma natural: https://vip.volveraverclaro.com/empieza-a-ver-claro/

No cuidar la alimentación: Así como dicen que los ojos son el espejo del alma, también son el espejo del páncreas y del hígado, por eso hay que tener una buena nutrición.

No sacarle provecho a la luz natural: Los ojos necesitan luz para ver, la luz por donde más penetra es por los ojos. Cuando usamos gafas de las normales o de sol, estamos privando a los ojos y a todo el cuerpo de información relevante, se desregula el sistema

endocrino, se desregula el sistema inmunitario y el sistema nervioso: el organismo cree que es de noche y no hay luz, por lo que es más probable quemarse o desarrollar afecciones de la piel. Hay que aprender a relacionarnos correctamente con la luz natural, con la luz del sol de los distintos momentos del día, el asoleo es una de las técnicas, pero hay más.

Mal uso de las luces artificiales: También necesitamos aprender qué estamos haciendo con las luces artificiales, con las luces led de los aparatos, con la iluminación de casa, y la iluminación del trabajo. Estar demasiado expuestos a la luz azul inhibe la segregación de la melatonina, lo que nos hace dormir peor por la noche. Por eso hay que entrenar a los ojos para que tomen la luz solar en el orden adecuado y en el momento adecuado del día.

Una mala postura: El problema de una mala postura es que todo el cuerpo está conectado por las fascias, que son los tejidos conectivos. Si vas acumulando tensión, aunque sea en partes alejadas del cuerpo, puede existir tensión en los músculos de los ojos, lo que te puede dificultar enfocar bien. Cuidar de la postura y tener movilidad en todas las partes del cuerpo es importante para cuidar de la visión.

“Nos lleva el mismo tiempo mirar mal que aprender a mirar bien, lo que nos ayudará a preservar, prevenir y mejorar la vista de por vida”, finaliza Ainhoa de Federico. Por eso lo ideal es comenzar a poner en práctica diferentes técnicas como el palmeo, el asoleo, ejercicios de relajación y estimulación para los ojos, para cuidar la vista de manera natural.