IEA: la eterna caja chica de los gobiernos de Aguascalientes

Gilberto Valadez

Aguascalientes, Ags.- Gastos financieros no registrados, desvíos millonarios con recursos públicos, liquidaciones generosas para sus ex titulares y hasta nepotismo conforman el historial del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA), a lo largo de sus 25 años de existencia.

Lo mismo con gobiernos emanados del PRI que del PAN, la dependencia responsable de la educación en el estado se ha caracterizado más por sus oscuros manejos con el presupuesto que por la calidad de los resultados académicos.

La polémica se incrementó debido al desempeño de Francisco Chávez Rangel, titular del área en la pasada gestión, quien llegó a ser acusado de “ratero” en un acto público; pero la arbitrariedad con que se maneja el dinero en el Instituto de Educación viene de mucho tiempo atrás.

A la fecha, no hay ningún responsable por los presuntos desvíos en el oficina educativa del estado.

El opusdeista

El IEA nació como tal el 17 de enero de 1993, después que en junio de 1992, el Congreso de Aguascalientes de mayoría priista expidió la ley para su creación, asignándole labores de enseñanza básica y normal, además de supervisar el resto de los niveles educativos.

Jesús Álvarez Gutiérrez fue su primer titular y completó todo el sexenio en la gestión del priista Otto Granados Roldán. A pesar que en un momento dado se candidateó a la presidencia municipal de Aguascalientes y hasta fue apoyado por líderes estudiantiles afines al PRI, por medio de un desplegado.

Para 1998, el PAN le arrebató el gobierno al PRI con la postulación del empresario Felipe González González.

Siempre vinculado a grupos conservadores, González generó controversias cuando eligió como titular de Educación a Miguel Ángel Ochoa Sánchez, relacionado con la poderosa organización católica del Opus Dei.

Más allá de sus posturas ultraconservadoras, la gestión de Ochoa Sánchez quedó marcada por la mala administración de los recursos y su ambición de ocupar nuevos cargos, siempre fracasando en su intención de ser diputado federal, primero, y después alcalde capitalino. Para el año 2003, Ochoa había dejado el puesto y su relevo Jorge Guillén Muñoz reconoció que heredó un quebranto financiero en la dependencia por 120 millones de pesos.

El 23 de septiembre de 2004, Jorge Guillén compareció ante diputados locales, los cuales cuestionaron “altos salarios, préstamos personales a directivos y aviadores” en el IEA.

El 13 de octubre de 2005, el diario La Jornada dio a conocer documentos que revelaron supuestos desvíos por 213 millones de pesos durante la gestión de Miguel Ángel Ochoa en el IEA. Entre estos, una liquidación por 63 mil 575 pesos a favor de Yeni Rodríguez Martínez, secretaria particular de Ochoa. Además de recursos por millón 210 mil pesos 895 pesos por concepto de becas ICEB, pero sin la documentación de los supuestos beneficiados y compras sin transparencia en torno a equipo de aire acondicionado por 700 mil pesos.

Incluso fueron beneficiados algunos priistas como el entonces diputado Herminio Ventura Rodríguez, quien a pesar de su cargo como legislador, percibió un salario de la dependencia.

El nepotismo

Pese a sus malas credenciales, Jorge Guillén fue ratificado como titular del IEA en 2004 cuando el panista Luis Armando Reynoso Femat asumió las riendas del ejecutivo.

Sin embargo, Guillén no duraría ni un año en la nueva administración y dejó el puesto en julio de 2005.

Para comienzos del siguiente año, la Contaduría Mayor de Hacienda reveló que Guillén Muñoz había recibido un finiquito total por 302 mil 554 pesos, a pesar de que cuando presentó su renuncia ya se le habían dado todas las prestaciones correspondientes.

El gobierno de Luis Armando sería el que más directores del IEA acumuló con tres. Después de Jorge Guillén le siguió Jorge Enrique Juárez Barba, con dos años en el puesto, y Oscar Ponce Hernández, que completaría el último tercio de la administración.

Pero el verdadero poder del IEA fue la propia hermana del gobernador Lourdes Reynoso Femat, quien fungía oficialmente como Secretaria Técnica del Instituto de Educación.

Luis Armando siempre defendió la asignación de su hermana y aseguró que el puesto era de “carácter honorario”. Sin embargo, el protagonismo de Lourdes Reynoso  fue más que evidente, siempre con uso de la palabra en los actos públicos, al tiempo que los boletines del IEA hacían eco de sus declaraciones.

El gobernador panista siguió consintiendo a su hermana, quien luego sería diputada federal del PAN por la vía plurinominal.

Otros familiares fueron beneficiados con recursos del IEA.  El 22 de julio de 2008 fueron dados a conocer los ganadores de un concurso estatal sobre seguridad vial. El segundo lugar fue para Otilia Ponce, prima del titular de Educación Oscar Ponce, ganando un viaje a París con todos los gastos pagados.

El consentido

Para 2010, el PRI recuperó el gobierno de Aguascalientes con la candidatura del senador con licencia Carlos Lozano de la Torre.

Ya como titular del Ejecutivo, Lozano de la Torre designó a su amigo personal Francisco Chávez Rangel como titular del IEA.

Esta ha sido posiblemente la gestión más cuestionada en torno al manejo de los recursos. Dentro de las anomalías de Chávez se encuentran un supuesto fraude por al menso 400 millones de pesos en la adquisición de computadoras por medio de un convenio con la Universidad de Carmen, así como la entrega de siete millones de pesos a CENDIS vinculados al Partido del Trabajo.

Cabe mencionar que en 2013, Chávez Rangel renunció al Instituto de Educación para contender bajo las siglas del PRI por la alcaldía de Aguascalientes, pero fue derrotado en las urnas por el panista Antonio Martín del Campo. Pese al fracaso, Lozano de la Torre volvería a nombrar a Chávez como responsable de la educación en Aguascalientes.

Apenas en noviembre último, el Órgano Superior de Fiscalización calculó anomalías financieras por 97 millones de pesos en el cierre de gestión de Paco Chávez, entre estos por cuentas no registradas, pagos de finiquitos injustificados y hasta contratación de empresas catalogadas como lavadoras de dinero por el Sistema de Administración Tributaria (SAT)

Hoy, el gobierno local del panista Martín Orozco Sandoval ya demandó penalmente a Chávez Rangel por la contratación de casi 300 maestros de idioma inglés, pero sin los recursos suficientes y, presuntamente, de manera irregular. Problemática que le estalló en las manos a la administración de Orozco.

La mala imagen pública de Chávez llegó a su clímax cuando en un acto público en Palacio de Gobierno, el 5 de octubre de 2016, una persona del sexo masculino le gritó “ratero” al mismo director del IEA. Se encontraba presente el gobernador Carlos Lozano quien desafío al espontáneo a comprobar sus acusaciones.

Pero como pasó con sus antecesores en el cargo, tampoco a Chávez se le han vinculado responsabilidades.