Redacción
A días de su debut oficial en la Copa del Mundo de la FIFA 2026, la selección nacional de Inglaterra ha tenido que enfrentar sus primeros y más complejos desafíos fuera de la cancha. El conjunto británico fue víctima de la delincuencia tras sufrir el robo de parte de su indumentaria deportiva, un incidente al que se sumó la alerta provocada por un tiroteo registrado a escasos kilómetros de su sede de concentración.
Los hechos delictivos comenzaron a registrarse la noche del viernes 12 de junio, coincidiendo con el traslado del equipamiento del equipo desde Florida hacia Kansas City, urbe que funge como el cuartel general de la escuadra británica durante la fase de grupos.
El atraco ocurrió mientras personal de la Asociación Inglesa de Fútbol (The FA) descargaba material de una camioneta en las instalaciones del Swope Soccer Village, complejo deportivo asignado para los entrenamientos del equipo. Fuentes consultadas por la cadena ESPN revelaron que entre los objetos sustraídos se encontraban balones, botas y diversos artículos de entrenamiento indispensables para las prácticas de los convocados.
Ante ello, el Departamento de Policía de Kansas City desplegó un operativo inmediato que permitió recuperar la gran mayoría de la utilería robada. Tras las indagatorias, las autoridades estadounidenses confirmaron la detención de dos hombres presuntamente implicados en el robo.
Por si el robo de equipamiento no fuera suficiente, la preocupación en el seno de la delegación inglesa incrementó debido a un hecho de sangre reportado en las inmediaciones de su campamento.
Inglaterra debutará en el Mundial de Futbol, enfrentando a su similar de Croacia el miércoles 17.
Con información de El Financiero.
Foto X HKane.
