Instalar toldos en ventanas: claves para reducir la factura de luz en verano

Redacción

Pequeños detalles en el hogar pueden generar un impacto significativo en el recibo de la electricidad durante la temporada estival. Elementos externos como los toldos y el uso estratégico de las persianas se consolidan como las primeras barreras de defensa para evitar que la vivienda absorba calor y, con ello, reducir la dependencia del aire acondicionado.

Así lo detalló el ingeniero industrial y director de Próxima Energía, Jorge Morales de Labra, en entrevista para el programa La Tarde de la cadena COPE, donde expuso una serie de recomendaciones prácticas para optimizar el consumo energético frente a las altas temperaturas.

Aunque en medio de una ola de calor el uso del aire acondicionado resulta indispensable, Morales de Labra advirtió que mantener encendido un equipo durante ocho horas continuas puede representar un costo superior a los 10 euros diarios en la factura eléctrica.

Por ello, el especialista desaconseja mantener la vivienda climatizada todo el día si se encuentra deshabitada. “No enfriemos los muebles”, enfatizó el ingeniero, señalando que el equipo debe encenderse únicamente cuando las personas estén presentes.

Respecto al termostato, el experto fijó en 23 °C la temperatura de equilibrio recomendada. Ajustar el indicador por debajo de esa cifra incrementa sensiblemente el costo operativo: por cada grado que se reduce la temperatura, el consumo sube un 7%. De este modo, seleccionar 18 °C en lugar de 23 °C representa un aumento del 35% en el gasto de energía.

Aislamiento, certificación y ventilación adecuada

El especialista enfatizó que la arquitectura y la eficiencia constructiva de la vivienda determinan en gran medida la cantidad de energía requerida para enfriarla. Una propiedad con certificación energética A o B puede consumir hasta cuatro veces menos que una con calificación F o G.

Asimismo, la gestión de la ventilación juega un papel decisivo. Durante el verano, Morales de Labra aconseja abrir las ventanas a primera hora de la mañana, cuando el aire exterior es más fresco, reservando el mediodía para los meses de invierno. Un lapso de entre cinco y diez minutos resulta suficiente para renovar el aire interior sin perder la temperatura acumulada en la estructura.

Con información de trendencias.com

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