Los pasos para detectar a un mentiroso

Redacción

Todos en el mundo han recurrido a las mentiras de vez en cuando, ya fuera para responder una simple pregunta o para ocultar algo aún más importante. Sin embargo, existen varios comportamientos que se pueden identificar en una persona que miente.

Hace unos años, se publicó un trabajo de investigación que examinaba las diversas técnicas utilizadas en el “interrogatorio de detenidos de alto valor”, que básicamente habla de cómo interrogar al tipo de tipos malos que podrías ver en una película. Con base en esta investigación, podemos resumir tres reglas para atrapar a un mentiroso.

Regla 1: Mantenlo hablando

Fuera de las cámaras de interrogatorio de la policía con abogados, la mayoría de la gente responderá a sus preguntas. Rara vez tendemos a responder a amigos o familiares con “Sin comentarios”. Si bien los que dicen la verdad tienden a hablar y revelar más, los mentirosos a menudo dudan o son incapaces de hacerlo porque “no pueden basarse en recuerdos reales, carecen de imaginación para fabricar una historia detallada y plausible o temen que se delaten”

Lo que el estudio encontró es que dejar que alguien hable lo revela mucho mejor que los “métodos acusatorios”.

Entonces, si quieres detectar a un mentiroso, se un buen oyente. Haz preguntas. Mantenlo hablando. Pero, si realmente quieres detectar a un mentiroso, debes hacer “preguntas imprevistas”. Un mentiroso, especialmente uno experimentado, tendrá un guión listo. Tienen un hilo prefabricado y lo van a hilar. Para evitar esto, debes preguntar sobre los aspectos menos pertinentes de una situación. Si estuvieran en un restaurante, ¿de qué color eran las sillas? Si se estaban quedando con amigos, ¿en qué habitación dormían? ¿Cómo se veía?

Regla #2: Escucha sus sentimientos (o la falta de ellos)

En la literatura de interrogatorios, hay una idea llamada “monitoreo de la realidad”. Esto se refiere al “proceso por el cual un individuo atribuye un recuerdo a una experiencia real o a la imaginación”. Esencialmente, nos pide que consideremos cómo almacenamos recuerdos en comparación con cómo almacenamos ficciones. Una idea clave es que cuando recordamos un recuerdo verdadero, hacemos referencia a detalles sensoriales (cómo se veían, olían las cosas, etc.), así como también cómo nos sentimos acerca de un evento específico. Por otro lado, cuando recitamos una narración inventada, a menudo usamos «operaciones cognitivas», que son mucho más lógicas y prácticas.

Por ejemplo, supongamos que estás hablando de caminar a casa desde el cine. Si se trata de un recuerdo real, es probable que tu recuerdo se centre en el sonido del autobús al salpicar un charco o en tu mal humor por estar mojado. Si es una falsedad, lo más probable es que tu historia sea del tipo:

Estaba lloviendo, así que debo haber tenido mi paraguas.

Los que dicen la verdad tienden a incluir descripciones sensoriales; los mentirosos no.

Regla #3: Mantenlo ocupado

El “modelo de carga cognitiva” del engaño sostiene que “mentir es multitarea y por eso difícil. Los mentirosos deben planificar lo que dicen, recordar desempeñar un papel y suprimir la verdad”.

La idea es que si quieres detectar a un mentiroso, debes hacer que sea más difícil mentir. Para hacer esto, asígnale otras tareas para hacer mientras cuenta su historia. Si su cerebro está demasiado ocupado haciendo otras cosas, no le quedarán suficientes recursos mentales para mentir o, al menos, mentir de manera convincente.

Entonces, si sospechas que tu pareja te está engañando, hazle preguntas mientras conduce. Si crees que alguien está inventando una coartada, pídele que vuelva a contar la historia al revés (lo cual es mucho más difícil, cognitivamente)

Con información de Grandes Medios