Lo que inició como una promesa de vanguardia en electromovilidad ha terminado en un escenario de incertidumbre para cientos de consumidores. La marca de autos chinos SEV, división de negocios de Grupo Solarever, ha oficializado su precaria situación en el país tras haber desaparecido del mercado en noviembre de 2025 sin previo aviso, dejando una estela de distribuidores cerrados y clientes en el desamparo total.
Desde su llegada en 2022, SEV enfrentó turbulencias operativas. Al no ser fabricante, sino un importador dependiente de proveedores chinos, la inestabilidad de sus modelos fue evidente; ejemplo de ello fue el E-WAN, que fue reemplazado prematuramente. A pesar de los anuncios de inversiones millonarias y la promesa de una planta de armado en Durango, la realidad fue otra: el cierre paulatino de sus puntos de venta hasta la extinción total de su red de distribución.
Un respaldo limitado
Ante la presión de los usuarios, SEV rompió el silencio mediante un comunicado para informar la apertura de un único taller de servicio autorizado en la Ciudad de México. Este centro operará exclusivamente para diagnósticos y mantenimientos, gestionando citas vía WhatsApp (56 1444 5363).
Sin embargo, la marca es enfática: este taller no es una agencia, no vende autos y no reconoce promesas de “servicios gratuitos” o beneficios pactados previamente con los distribuidores ahora inexistentes.
Garantías bajo lupa
El tema de las garantías sigue siendo el punto más crítico. La compañía señaló que cada solicitud será analizada “caso por caso”, condicionando la atención a la disponibilidad de refacciones, un problema crónico para las marcas que operan mediante importadores sin respaldo directo de la matriz.
Este caso enciende las alarmas sobre la desprotección legal en México frente a marcas que llegan sin infraestructura sólida. Para quienes apostaron por la electromovilidad de SEV, el anuncio del taller parece ser solo el inicio de un largo y complicado proceso técnico y legal.
Con información de motorpasion.com.mx
