Redacción
Al menos 95 palestinos fueron asesinados este domingo en nuevos ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la Franja de Gaza, incluidos 20 civiles —entre ellos 10 niños— que esperaban llenar contenedores de agua en el centro del enclave, según reportes médicos y testimonios locales.
El mando militar israelí reconoció que el impacto que causó la masacre se debió a un “fallo técnico”, ya que el misil habría caído a decenas de metros del objetivo original, presuntamente un integrante de la Yihad Islámica.
“Nos despertó el estruendo de dos grandes explosiones. Vimos a nuestro vecino, Abu Yihad al Arbid, y a sus hijos bajo los escombros de su casa bombardeada”, relató Jaled Rayan, residente de Nuseirat, comunidad cercana al punto de distribución de agua.
Funcionarios del hospital Al Awda confirmaron haber recibido al menos 10 cuerpos tras el ataque. Ramadan Nassar, testigo de los hechos, declaró a la agencia AP que unas 34 personas —entre ellas 20 menores— hacían fila con bidones junto a un camión cisterna cuando ocurrió la explosión.
En otro punto de Gaza, un ataque aéreo contra un mercado mató a 11 personas, incluido el médico Ahmed Qandil, especialista en cirugía general, quien se dirigía al hospital Bautista Árabe Al Ahli, según el Ministerio de Salud del enclave.
Las FDI informaron que en las últimas 24 horas bombardearon más de 150 objetivos en Gaza, y aseguraron que trabajan para “mitigar el daño a los civiles tanto como sea posible”.
Mientras tanto, la crisis humanitaria se agrava. Asem Alnabih, vocero de la municipalidad de Gaza, denunció que sólo 12 de más de 70 pozos municipales están operando, debido al corte de combustible impuesto por Israel desde el 2 de marzo.
“El agua sólo llega al 50 por ciento de la ciudad. El resto no recibe nada. Estamos al borde de la muerte”, declaró a Al Jazeera.
Muhammad Abu Salmiya, director del hospital Al Shifa, advirtió que los centros de salud cesarán sus operaciones si no reciben combustible urgente. La escasez de suministros médicos también es crítica.
La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos alertó que “sin atención urgente, los niños en Gaza pueden morir”, y exigió a Israel liberar el paso de miles de camiones con ayuda humanitaria.
Pese al bloqueo, Jordania anunció el envío de 50 camiones con alimentos y un convoy con 3 mil unidades de sangre para hospitales gazatíes.
Desde que comenzó la guerra en octubre de 2023, el saldo de víctimas asciende a 58 mil 26 muertos y 138 mil 520 heridos, según autoridades de Gaza.
En Jerusalén, cientos protestaron para exigir un acuerdo que libere a los rehenes y ponga fin a la guerra, en medio de críticas a Benjamin Netanyahu por presuntamente prolongar el conflicto con fines políticos.
Mientras tanto, el barco Handala zarpó desde Sicilia en un intento por romper el bloqueo y llevar ayuda a Gaza, sumándose a las acciones de repudio internacional contra el asedio israelí.
Con información de: La Jornada
