No convence el iPhone 17 Air y Apple recorta producción

Redacción

El iPhone 17 Air, presentado por Tim Cook como “como sostener el futuro en tus manos”, terminó sin convencer a los consumidores. El entusiasmo del CEO de Apple contrastó con la tibia recepción del mercado, que ha obligado a la compañía a reducir producción y replantear la estrategia para su modelo ultradelgado.

Con solo 5.6 milímetros de grosor, el 17 Air implicó sacrificios que hoy pesan en su desempeño comercial: batería reducida, cámara simplificada sin lente ultra gran angular ni teleobjetivo, eliminación de la SIM física y un único altavoz. Las pruebas de producto confirmaron que la autonomía queda por debajo del resto de la gama 17.

A ello se suma un precio que no ayudó. El dispositivo arranca en 1,219 euros en su versión de 256 GB, 260 euros por encima del iPhone 17 y apenas cien menos que el 17 Pro, que ofrece mejores prestaciones. El mercado no compró la idea de pagar más de mil euros por un equipo más delgado, pero con recortes significativos.

La respuesta fue inmediata. En octubre, Morgan Stanley hablaba ya de una demanda “relativamente débil”. Según IDC, Apple redujo a la mitad la producción semanas después del lanzamiento, al venderse apenas un tercio de lo previsto en el escenario optimista. Jefferies coincidió: “Las ventas han sido mucho peores de lo esperado tanto por Apple como por los inversores”.

El futuro del modelo es incierto. Jefferies señala que Apple podría dejar de fabricar el 17 Air en 2026 si las ventas no remontan. Algunos proveedores, sin embargo, anticipan un iPhone 18 Air con mejor cámara y mayor batería, cuyo lanzamiento podría retrasarse hasta la primavera de 2027, de acuerdo con The Information.

Analistas consideran que el Air es un ensayo técnico rumbo a un iPhone plegable que Apple presentaría el próximo otoño, con diseño tipo libro y dos mitades ultradelgadas.

El tropiezo no afecta al resto de la serie 17. Gene Munster proyecta un crecimiento cercano al 12% en ventas del iPhone en el último trimestre del año, y Counterpoint prevé que Apple supere a Samsung como líder global en 2025.

Samsung tampoco se libra. Tras ventas flojas del Galaxy S25 Edge, lanzado en mayo, la compañía recortó producción y la prensa surcoreana adelanta que discontinuará la línea. En ambos casos, el mercado premium parece haber dictado sentencia: el grosor ya no pesa tanto como la autonomía y la calidad de cámara.