Redacción
Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fijó una postura contundente frente a las recientes advertencias emitidas por el mandatario electo de Colombia, el abogado de corte antisistema Abelardo De La Espriella. La jefa del Ejecutivo mexicano recomendó al futuro gobernante sudamericano enfocarse en la problemática interna de su nación, luego de que este catalogara como “objetivo militar” a las organizaciones criminales mexicanas que operan en territorio colombiano.
“Cada quien que se encargue de su parte, Colombia que se encargue de su parte. Y nosotros nos encargamos de nuestra parte (…) que atienda los asuntos allá”, reviró Sheinbaum durante su conferencia de prensa matutina. Asimismo, enfatizó que las marcadas “diferencias políticas” e ideológicas entre ambos proyectos de nación no deberían fracturar ni mermar la histórica cooperación interestatal en materia de seguridad.
La mandataria mexicana recordó que los canales de comunicación y las estrategias conjuntas con Bogotá no son un asunto coyuntural. “Hay colaboración y hay cooperación con Colombia desde hace mucho tiempo, no solo desde que es presidente Gustavo Petro. Hay una relación de las Fuerzas Armadas de Colombia y las Fuerzas Armadas de México y hay mecanismos de colaboración, eso existe”, puntualizó.
El choque diplomático surge a raíz de los encendidos discursos que De La Espriella pronunció desde su etapa como candidato y que ratificó este jueves al recibir las actas oficiales que lo acreditan formalmente como presidente electo. El futuro dignatario ha puesto especial énfasis en la situación del departamento del Cauca, una de las zonas más golpeadas por el narcotráfico.
“Toda esa sangre que le han hecho perder y que han derramado el pueblo caucano se la voy a cobrar gota a gota. Con esos bandidos no voy a tener ninguna consideración”, amenazó el mandatario electo, enviando además un ultimátum a los grupos delictivos. “Disponen de un mes para entrar en razón, organizar su sometimiento al Estado de derecho. En mi Gobierno no habrá ofertas generosas”.
Abelardo De La Espriella, un abogado multimillonario que capitalizó el descontento social mediante una narrativa radical y ajena a los partidos tradicionales, asumirá el poder el próximo 7 de agosto para un periodo que se extenderá hasta el año 2030. Su triunfo, calificado por él mismo como una “gesta épica en contra del establecimiento”, romperá de tajo con la agenda del saliente Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia.
Con información de Semana.
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