Operadores móviles chocan con Starlink y Kuiper por internet satelital a celulares

Redacción

La carrera por llevar internet a los smartphones ha entrado en una nueva fase: ya no solo se libra en tierra, también en el espacio. Starlink, de Elon Musk, y Project Kuiper, de Amazon, preparan su ofensiva con el modelo “Direct to Device” (D2D), que promete conectar directamente a los móviles comunes mediante satélites en órbita baja.

La clave está en que estos sistemas no requieren equipos especiales: los satélites pueden usar las mismas frecuencias que hoy emplean los celulares para comunicarse con torres terrestres de 4G o 5G. Esto abriría la posibilidad de tener cobertura en cualquier rincón del planeta sin necesidad de contratar una línea con operadores como Movistar, Vodafone u Orange.

Sin embargo, aquí surge el choque. Las bandas de 700 MHz y 1,900 MHz —las más habituales— ya están licenciadas a operadores móviles en cada país. La GSMA, que agrupa a las compañías del sector y organiza el Mobile World Congress, ha advertido que ningún proveedor satelital puede ofrecer servicios D2D sin pactar primero con los dueños del espectro.

“El espectro está licenciado, y cualquier uso debe negociarse con quienes lo adquirieron en subastas millonarias”, recordó la organización en un comunicado. Con ello busca evitar que compañías como Starlink o Kuiper negocien directamente con los reguladores y dejen fuera a los operadores tradicionales.

La GSMA no rechaza la llegada de la telefonía satelital, pero exige que se respeten las reglas del mercado. Su postura es clara: los nuevos actores deben sentarse a negociar con quienes ya tienen el control de las frecuencias.

Mientras tanto, Starlink ha comenzado a mover ficha. Ya cerró acuerdos con T-Mobile en Estados Unidos y con Kyivstar en Ucrania para licenciar bandas y lanzar sus primeras pruebas. El modelo anticipa un futuro en el que el internet universal en el móvil es posible, pero también deja claro que el camino estará marcado por intensas negociaciones comerciales.

Los operadores, que invirtieron miles de millones en espectro, no están dispuestos a ceder sin pelear. Y el pastel es enorme: conectar de forma directa a más de 6 mil millones de usuarios de smartphones en el mundo. Elon Musk y Jeff Bezos saben que la conquista del espacio ya no solo se mide en cohetes, sino en frecuencias.