Teresa Miranda
Aguascalientes, Ags.- El presidente del Grupo de Industriales Panaderos de Aguascalientes (GIPAN), César Arturo Salado Gómez, celebró la reciente declaratoria del pan local como Patrimonio Cultural e informó que el sector se ha sumado a una cruzada nacional para rescatar más de 1,000 recetas antiguas que se encuentran en riesgo de desaparecer ante el cambio en las tendencias de consumo.
Explicó que la iniciativa surge en el marco de una investigación que contabiliza más de 2,400 variedades de pan en todo México, de las cuales ya se han logrado documentar formalmente 1,400 gracias al esfuerzo coordinado de los productores.
“Nos estamos dando la tarea todos los panaderos de México para buscar esas 1,000 recetas que ya se hacían en el país, para ver si todavía las rescatamos y las podemos elaborar. A lo mejor ya no se van a vender como antes, pero queremos que sepan que existieron y que se pueden hacer para ocasiones especiales”.
Salado Gómez detalló que el registro local actual seguirá creciendo, destacando que Aguascalientes posee una rica variedad que incluye desde el pastel y las empanadas de guayaba, hasta piezas históricas como los tradicionales ladrillos, los puerquitos de piloncillo, las campechanas locales y el emblemático pan paloteado.
El dirigente del GIPAN insistió en la necesidad de este rescate cultural frente a la evolución del mercado, al recordar que las nuevas generaciones demandan innovación y productos adaptados a sus propios gustos, lo que ha ido desplazando la elaboración cotidiana de piezas clásicas como las lenguas, las cacharpas y los alamares.
Al concluir manifestó que el compromiso de los panaderos de Aguascalientes es mantener vivas estas técnicas tanto en la capital como en los municipios, garantizando que el reconocimiento otorgado por el Congreso estatal sea el motor para preservar la identidad gastronómica de la región.
