Por la puerta de atrás

Francisco Espinosa
Aguascalientes, Ags.- Para muchos priistas, Norma Esparza Herrera tuvo un proceso cíclico en su función como presidenta estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI): entró por la puerta de atrás y sale por el mismo sitio.
Con un labor casi de bombero, Esparza Herrera entró al quite para tratar de recomponer el desastre que dejó Francisco Guel Saldívar. Con varios derrotas acuestas y otra que vendría en el las últimas elecciones, la misión de la maestra no llegó a buen puerto, provocando una crisis institucional estatal, aunada a la ir ya se había instalado en el país.
La tarde de éste sábado, ante la renovación urgente pero tardada que se dio en las arcas del PRI, Esparza Herrera se llenó de discurso sentimental cuando dejó claro su orgullo partidista y la felicidad que le dejó ejercer su último cargo. “Ser presidente del partido es un sueño de todo priista”, comentó alzando el tono de su voz.
Tras el pasado reciente, tan doloroso como oscuro, la maestra aceptó ante la militancia que asume “toda la responsabilidad que me corresponde”. Luego del momento de autocrítica, se dirigió a la gente presente para recordarles que son ellos la gran fuerza de su partido.
Luego, teniendo de frente a Denisse Ibarra Rangel y Enrique Juárez Ramírez, nuevos encargados del camino tricolor en el estado, augurándoles el mejor de los éxitos, casi como una plegaria más que como un deseo.
Por último, fiel a su estilo incendiario, deseó que el PRI vuelva pronto a palacio de gobierno en lugar de los panistas, “representantes de la misoginia y de la incapacidad (…) que solo han logrado detener el progreso; su administración está colapsado”.