Redacción
En una hazaña calificada por las autoridades como un auténtico milagro, once personas fueron rescatadas con vida tras permanecer varadas a la deriva durante horas en el océano Atlántico, luego de que la aeronave en la que viajaban sufriera una falla catastrófica y se estrellara frente a la costa este de Florida.
El dramático incidente ocurrió durante lo que debía ser un vuelo rutinario de apenas 20 minutos entre las islas de Marsh Harbour, en las islas Ábaco de las Bahamas, y Freeport, en Gran Bahama. Sin embargo, el viaje se convirtió en una pesadilla técnica en pleno vuelo.
El piloto bahameño Ian Nixon, un veterano con 25 años de experiencia en el aire, relató que jamás se había enfrentado a una situación de tal gravedad. Durante el trayecto, los sistemas del avión comenzaron a colapsar uno tras otro de forma consecutiva.
Ante la pérdida total de propulsión y el aislamiento comunicativo, el capitán intentó sin éxito contactar a las torres de control de Freeport y Miami. Al verse completamente incomunicado y sin posibilidad de alcanzar tierra firme, Nixon tomó la decisión de ejecutar una maniobra de último recurso: realizar un amerizaje controlado en mar abierto.
La aeronave fue “abandonada” intencionalmente en aguas del Atlántico, a unos 289 kilómetros al norte de Miami. Gracias a la pericia del piloto al tocar la superficie marítima, la estructura de la aeronave permitió que tanto él como los 10 pasajeros a bordo pudieran salir a tiempo y mantenerse a flote a la espera de auxilio.
Con información y foto de BBC Mundo.
