Redacción
Irán.-Las Fuerzas Armadas de Irán lanzaron una contraofensiva con misiles y vehículos aéreos no tripulados tras una serie de bombardeos perpetrados por Estados Unidos en la provincia de Hormozgán y la zona del estrecho de Ormuz. De acuerdo con informes emitidos por las agencias semioficiales Fars y Tasnim, la respuesta iraní sigue a una escalada del conflicto que permanecía en una tregua operacional de un mes, reanudando los enfrentamientos armados directos entre ambas naciones.
El Comando Central estadounidense (CENTCOM) justificó sus incursiones aéreas señalando que respondían a supuestas agresiones iraníes contra embarcaciones comerciales y posiciones militares de su país en la región, además de buscar neutralizar el despliegue de minas marítimas en el estrecho por donde circula el 20 por ciento del crudo global. No obstante, autoridades locales iraníes reportaron que los impactos estadounidenses afectaron infraestructura civil, incluyendo una fábrica de harina de pescado en la isla de Qeshm, un muelle pesquero en Sirik y un evento social en Kuhestak, donde se confirmó el deceso de dos personas.
La reanudación del enfrentamiento armado generó efectos inmediatos en los mercados financieros, provocando que los precios internacionales del petróleo registraran un incremento semanal superior al 7 por ciento y acumulen una alza anual superior al 50 por ciento. El encarecimiento de los combustibles elevó el costo promedio del galón de gasolina regular en Estados Unidos a 4.10 dólares, en un escenario donde la administración del presidente Donald Trump y el mando militar de Teherán han intercambiado advertencias sobre futuros ataques de mayor magnitud.
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