Robinho cumple condena en Brasil y dirige equipo dentro de prisión

Redacción

Robson de Souza, mejor conocido como Robinho, pasó de ser considerado uno de los delanteros más habilidosos del futbol mundial a cumplir una condena de nueve años de prisión por abuso sexual. El exjugador brasileño, de 41 años, purga su pena en una cárcel de São Paulo, donde se ha reinventado como director técnico de un equipo de internos.

El caso se remonta a 2013, cuando Robinho y otras cinco personas fueron acusados de violar en grupo a una joven albanesa de 23 años en una discoteca de Milán. En 2017, la justicia italiana lo condenó, y tras años de apelaciones, la sentencia quedó firme en 2022. En marzo de 2024, el Superior Tribunal de Justicia de Brasil homologó la condena extranjera y ordenó el inicio inmediato de su cumplimiento.

Desde entonces, el exdelantero permanece recluido. Sus abogados han intentado sin éxito conseguir el beneficio del arresto domiciliario, por lo que deberá permanecer tras las rejas hasta cerca de los 50 años.

Dentro de prisión, Robinho ha encontrado un nuevo rol. Según fuentes locales, se convirtió en entrenador de un equipo de futbol de reclusos conocido como “Abusadores”, que participa en torneos internos de la penitenciaría. Su popularidad no pasó desapercibida: algunos internos y visitantes buscan fotos con él, pese al delito por el que fue sentenciado.

La caída de Robinho contrasta con una carrera que lo llevó a brillar en clubes de élite. Debutó en Santos, y en 2005 el Real Madrid lo fichó por más de 30 millones de euros. En tres temporadas ganó dos ligas y una Supercopa de España. Posteriormente jugó en el Manchester City, AC Milan, ligas de Turquía y regresó en varias ocasiones a Brasil.